Epístolas de San Avito

El epistolario de Alcimo Ecdicio Avito, escritor cristiano de la segunda mitad del siglo V, comprende 98 cartas, escritas del 495 al 517, impor­tantes para el conocimiento de la historia política y eclesiástica de la época. Las pri­meras, muy amplias, son verdaderos trata­dos de teología, que con los fragmentos de otras de sus obras en prosa, como los Diá­logos con el rey Gundobaldo contra los arríanos, justifican la fama de Avito como defensor del Cristianismo contra las here­jías.

De las ocho epístolas dirigidas a Gun­dobaldo, rey de Burgundia, son importan­tes: la primera, contra el arrianismo, la segunda y tercera, escritas entre 512 y 513, contra los eutiquianos, y sobre todo la cuarta, «de subitanea paenitentia», con­testando algunas preguntas del rey. Al he­redero de Gundobaldo, Segismundo, van di­rigidas diez cartas, después de su conversión al catolicismo; importante es también la epístola XXXIV a los senadores romanos Fausto y Símaco, que contiene palabras laudatorias para la Iglesia romana y para el papa. Desde el punto de vista del estilo, es inferior la prosa de Avito a su poesía; se deja sentir más en ella el influjo de la retórica, muy floreciente por entonces en la Galia, que con sus abundantes figuras, la hace exageradamente hinchada y ampu­losa. Modelo principal de Avito es también en esto San Sidonio Apolinar.

E. Pasini