Obra de carácter místico considerada como el organon misticismo cristiano
Obra místico-alegórica en la que la santa concibe la vida espiritual del hombre como «un castillo todo de diamante y muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas». El alma debe recorrer los siete aposentos del castillo en su camino para conseguir la perfección total y antes de alcanzar la unión definitiva con el Creador.
Las tres primeras moradas corresponden a la vía purgativa; en ellas, el alma que todavía en la primera no está libre de pecado, se va desligando de los lazos terrenales y ha de vencer duras pruebas de sequedad y aridez de espíritu y graves trabajos interiores.
Las tres siguientes corresponden a la vía iluminativa y en ellas empieza la verdadera vida espiritual del alma que ya empieza a recibir algunos favores del Señor; en la sexta morada, cuando «el alma ya ha sido herida por el amor del Esposo», los sufrimientos se vuelven placer, y se llega al «desposorio del alma con Cristo». Finalmente, en la séptima morada se realiza la verdadera y perfecta unión mística con Dios, correspondiendo a la vía unitiva.

