Es la novela que cierra la trilogía iniciada con Los hijos del capitán Grant y Veinte mil leguas de viaje submarino
Durante la guerra de Secesión americana, el ingeniero Cyrus Smith, Gideon Spillet, el negro Nab, Pencroff y el joven Habert, prisioneros de los sudistas, se evaden y se apoderan de un globo aerostático.
Pero el aerostato, arrastrado por una tromba marina, los hace caer en una isla desierta, donde viven una experiencia de Robinsones, misteriosamente ayudados por alguien al que no consiguen identificar. El desconocido auxiliar no es otro que Nemo, el capitán del Nautilus, que acude, antes de morir, para ponerlos a salvo.

