Nació el 26 de mayo de 1700 en Dresde, en el seno de una antigua familia noble emigrada de Austria luego de su adhesión a la Reforma, y murió en Herrnhut el 9 del mismo mes de 1760. Huérfano de padre, y casada en segundas nupcias su madre, baronesa de Gersdorf, fue educado por la abuela materna en un ambiente pietista, a cuya influencia añadióse la de los estudios llevados a cabo en Halle, baluarte del pietismo alemán. Cursó Leyes en Wittenberg, el viejo centro de la ortodoxia luterana, y alentó la idea de una mediación entre éste y Halle.
Después viajó por Holanda y Francia, conoció ambientes protestantes y católicos (en París al cardenal de Noailles), aceptó en 1721 el nombramiento de consejero de la corte en Dresde, vinculado a misiones particulares de conciliación judicial, y en 1722 contrajo matrimonio con Erdmuthe-Dorothee de Reuss- Ebensdorf, la cual diole doce hijos, casi todos ellos muertos jóvenes, y una valiosa ayuda, que permite considerarla madre espiritual de la «comunidad de hermanos» fundada por Zinzendorf Aquel mismo año, en efecto, la llegada de fugitivos por causas religiosas procedentes de Moravia, a los cuales acogió en sus tierras, en la colina del Hutberg (pronto denominada nuevamente Herrnhut, «protección del Señor»), le permitió establecer, dentro de la fe luterana, una «pequeña iglesia» de cristianos «convertidos» y «practicantes» de acuerdo con los ideales del pietismo.
Entre las características de la creación de Zinzendorf figura, por una parte, una amplia tolerancia confesional: las confesiones luterana, reformada y morava son consideradas «tropoi», o formas, de la fe cristiana, profesada sin rigores dogmáticos, como «religión del corazón»; el fundador admitía, incluso, la posibilidad de un cuarto «tropos» dentro de su organización: el de los católicos. De otro lado, se da en la fundación de Zinzendorf la estructura patriarcal y teocrática de la comunidad rural «herrnhut», dividida en «coros» de hombres, mujeres, niños y niñas, puestos bajo la guía de sus «ancianos». El intento hubo de enfrentarse con graves obstáculos, por la hostilidad del ambiente, que Zinzendorf pudo solventar sólo en parte, mediante la petición, satisfecha, de su ordenación como pastor luterano, y la adhesión de la comunidad «herrnhut» a la Confessio Augustana; conoció también el ensayo una época agitada a causa de las intemperancias sentimentales y místicas de algunos de sus adeptos, entre los cuales figuraba el mismo Zinzendorf.
Éste, por la mencionada oposición, tuvo que sufrir un destierro temporal en Sajonia. Al servicio de la «Nueva Comunidad de Hermanos Moravos» (definición con la cual la organización quiso distinguirse del viejo tronco hussita) viajó infatigablemente, entabló relaciones con el extranjero, y dio principio a una labor misional, para cuyo desarrollo envió «hermanos» a Laponia, Ceilán, las Antillas —donde estuvo personalmente— y Norteamérica; allí el intento no duró sino algunas semanas. Enviudado en 1756, contrajo segundas nupcias con Ana Nitschmann (27 de junio de 1757). En 1759 se estableció definitivamente en Herrnhut, donde falleció el año siguiente. Su obra le sobrevivió: la «Comunidad de los Moravos» es todavía hoy uno de los núcleos más vivos de la piedad luterana; asimismo, algunas de las Poesías religiosas (v.) de Zinzendorf forman parte actualmente del patrimonio espiritual de la iglesia protestante.
G. Miegge

