Nació en Nauplia en 1838 y murió en Atenas en 1895. No había hecho estudios regulares y sólo conocía el griego, lo que le preservaba de una servil imitación de modelos extranjeros; pero no le impidió, sin embargo, impregnarse de las enfermedades del siglo, el pesimismo romántico, que, por lo demás, conjugaba con su temperamento rebelde y entusiasta. Adversario del rey Otón, se inclinó, sin embargo, ante su tumba y le dedicó una emocionada Elegía. Sus Poesías (v.), reunidas en tres volúmenes en 1881, y enriquecidas con dos volúmenes posteriores, halagaron, por su amanerado romanticismo y por la fluidez de su versificación, el fácil gusto de sus contemporáneos, en tanto que hoy se duda por algunos si Paraschos merece el nombre de poeta.
B. Lavagnini

