Nació en Verona el 25 de febrero de 1816 y murió en Milán el 28 de febrero de 1891. En su juventud, viviendo en Alemania, había asistido varios años y en diferentes universidades a cursos de disciplinas científicas hacia las que se sentía naturalmente dispuesto. Residió Morelli sucesivamente en Roma y Florencia; más tarde en Londres y en Madrid; estos viajes tenían como objetivo sus aficiones artísticas. Impulsado por motivos patrióticos, la insurrección milanesa del 48 lo cuenta en sus filas. En 1860, a la instauración del Parlamento subalpino, la ciudad de Bérgamo lo escogió como representante, y seis años después combate de nuevo en la Valtellina con el grado de capitán; hasta que realizada la unidad de Italia, consigue en 1873 la dignidad senatorial.
Fruto de sus reiteradas experiencias hechas sobre el material de las galerías italianas y extranjeras, fueron diversos ensayos en lengua alemana (v. Estudios de crítica de arte sobre la pintura italiana), publicados con el seudónimo de Ivan Lermolieff, en los que Morelli desarrolla la idea directiva de su método, que consiste en comprobar las características formales, individuales y constantes, los «hábitos manuales» de cada artista, para servirse de ellos como control en la identificación de los autores o en la atribución de las obras con la misma veracidad del documento científico. Tal método le lleva a veces a consecuencias inadecuadas o falsas, y perjudica la validez de un procedimiento de investigación en sí mismo aprovechable. Hay que recordar, además, las dotes expositivas de Morelli puestas de manifiesto en la obra citada y en sus restantes múltiples escritos, que se distinguen por una impetuosidad polémica y a veces sarcástica.
A. de Witt

