Nació el 26 de octubre de 1787 en Tršić y murió el 26 de enero de 1864 en Viena. Es considerado el creador de la moderna literatura serbia y el principal artífice de la unidad lingüística servo-croata. Su actividad filológica tuvo un eco europeo e interesó a los representantes más ilustres de la cultura contemporánea, desde Jakob Grimm, Goethe y Ranke hasta los rusos Karamzin, Shishkov y Rumjancev. Educado en el monasterio de Tronosha y en las escuelas de Karlovci y Petrinja, en Croacia, de 1807 a 1813 trabajó como secretario de algunos, señores locales y de profesor. Tras la derrota de Karadjordje marchó a Viena, donde un texto suyo sobre la ruina de Serbia atrajo la atención del filólogo esloveno Bartolomé Kopitar, que en 1814 le animó a escribir y publicar una gramática del lenguaje vulgar serbio y una colección de cantos populares de este mismo origen.
Algunos años después, con motivo de la aparición de su todavía muy útil Diccionario serbio (1819), procedió orgánicamente a la reforma de la ortografía (que le sugiriera un erudito de Sava Mrkalj) y del idioma nacional, inspirada en los criterios ortográfico-fonéticos y en la vitalidad del habla popular. En 1819 marchó a Rusia, y una vez de nuevo en Serbia, en 1823-24 y con el auxilio de J. Grimm, publicó en Leipzig los tres primeros tomos de su gran colección Cantos populares serbios (v.). Fijada su residencia en Viena, donde en 1818 había contraído matrimonio con Ana Kraus, entre 1828 y 1831 estuvo, sin embargo, frecuentemente en el territorio serbio, como encargado de la traducción del código napoleónico. Gracias a la ayuda financiera obtenida del zar de Rusia (que en 1826 habíale asignado una pensión), de la comunidad ortodoxa serbia de Trieste, y, a partir de 1835, del príncipe Milosh, pudo llevar a cabo provechosos viajes a través de los pueblos eslavos del Sur, entre los cuales recogió un abundante material para los numerosos trabajos etnográficos y lingüísticos que siguió publicando en serbio y alemán. En 1847 apareció su versión del Nuevo Testamento en el primero de estos dos idiomas. En J.850, en Viena, K. se adhirió a un manifiesto que proclamaba la unidad del lenguaje literario servo-croata; luego, empero, hirió con su servimos la susceptibilidad de los croatas, y el texto en cuestión quedó sin efecto.
R. Picchio

