Nació en Marburgo el 2 de agosto de 1832 y murió en Bonn el 9 de diciembre de 1912. Estudiante de Filosofía y Teología en Berlín, demostró ya entonces un vivo interés respecto a los problemas de estética; el trabajo con que se capacitó en Marburgo para la enseñanza universitaria de las materias filosóficas fue, en efecto, un estudio sobre los elementos estéticos de la filosofía de Platón. En 1867 se hallaba en Roma, donde preparaba su monumental monografía acerca de Winckelmann.
El retrato de Inocencio X de Velázquez le reveló la gran pintura; y así, J. estuvo ocho veces en España durante la composición de la importante biografía histórica Diego Velázquez y su siglo (v.), que había de aparecer en 1888 y aún hoy resulta útil por su minuciosa preparación filológica y su fidelidad al fenómeno cultural. Dedicado definitivamente a la historia del arte, en 1872 obtuvo una cátedra en la Universidad de Bonn, donde enseñó a lo largo de casi treinta años. En 1900 publicó otra gran obra: la trilogía biográfica Miguel Ángel (v.). J. poseyó una viva conciencia de los valores humanos, y supo conciliar la apreciación romántica del «genio» con el análisis positivista del medio histórico en el que actuaron los artistas; sin embargo, careció de una verdadera sensibilidad artística, y reveló una significativa incomprensión total del arte del siglo XIX.
G. Arneri

