[Soirées musicales]. Con este título Gioacchino Rossini (1792-1868) publicó en 1835 algunas composiciones vocales de cámara, escritas para los conciertos de París, desde 1830 en adelante.
Son doce, entre arias y duetos, sobre textos literarios de Metastasio y del conde Cario Pepoli: «La promesa», canción para soprano; «El reproche», canción para contralto; «La partida», canción para mezzo- soprano; «La orgía», aria para mezzosoprano; «La pastorcilla de los Alpes», tirolesa para mezzosoprano; «La excursión en góndola», barcarola para mezzosoprano; «La danza», tarantela napolitana para mezzosoprano; «La regata veneciana», dueto para soprano y tenor; «El melocotón», dueto para soprano y contralto; «La serenata», dueto para soprano y tenor; «Los marineros», dueto para tenor y bajo. En estas breves composiciones, publicadas después de un período de largo silencio, la fantasía rossiniana vuelve a dar una demostración de su inagotable vitalidad, recorriendo toda una rica gama de actitudes líricas, que va del fresco cantar popular a las gracias aterciopeladas de melodías elegantes y algo arcaicas.
En la aprobación de muchos críticos y músicos participaron dos grandes maestros: Liszt y Wagner; el primero llevando a efecto vivas y singulares transcripciones para piano de las Veladas musicales y dejando una versión orquestal del último dueto de la serie «Los marineros».
M. Bruní

