La obra poética del literato, jurisconsulto, político y economista colombiano Guillermo Valencia (1873- 1943) cuenta con los siguientes títulos: Poesías (Bogotá, 1898), Ritos, poesías (Londres, 1914), Poemas (México, 1917), Catay (traducción de poemas chinos), Canto a Popayán, Poemas (Buenos Aires, 1918), Job, etc. En la historia de la poesía colombiana la obra de Guillermo Valencia representa la influencia del parnasianismo y del simbolismo franceses. La publicación de Ritos, poesías, fue una revolución en el país.
Cifra de toda su poesía es la famosa composición «Cigüeñas blancas», en las que el poeta las evoca en el momento en que van a reposar en la torre: «Estas aves me inquietan y en el alma/reconstruyen mis rotas alegrías». Canta el poeta sus ojos, sus picos, gargantas de alabastro, su blancura y termina: «bacantes del azul, ebrias de cielo». El verso de Valencia es siempre armonioso, como buen discípulo del parnasianismo y el poeta sabe descubrir el misterio que se esconde más allá de la aparente realidad. Su poesía es siempre noble, y tiene, como tuvieron los simbolistas, un gusto por lo exótico que había de llevarle a la traducción de poemas chinos.

