Nació en Marsella en 1801 y murió en París en 1872. Inició sus estudios en su ciudad natal y los terminó en la capital francesa, donde, además de los cursos de Jurisprudencia, siguió los de la École des Chartes.
Muy pronto participó en la vida política a través de la colaboración en diversos periódicos, entre los cuales figura Le Messager des Chambres, desde cuyas columnas defendió el gabinete Martignac. Escribió asimismo en Le Temps, Chronique de Paris, Le Moniteur du Commerce, La Gazette de France, Revue des Deux Mondes, etc., y durante mucho tiempo firmó sus artículos con el seudónimo «Un homme d’État». Intolerante en los ámbitos político y religioso, mantúvose fiel a la realeza y a la Iglesia.
Su mejor época fue precisamente la de la monarquía de julio, de la que llegó a recibir fondos secretos. Bajo el gabinete Guizot pudo consultar los archivos ministeriales, entonces cerrados al público; y así, trabajó en los del ministerio de Negocios Extranjeros, del cual aprovechó documentos de diversos géneros, que utilizó, frecuentemente con escaso discernimiento, en sus obras históricas. Sin embargo, tiene el mérito de haber publicado muchos textos inéditos, de notable interés y reveladores de hechos curiosos.
La revolución de 1848 le cerró esta fuente de información. C. fue, naturalmente, adversario de la República. Entre su numerosa producción, hoy en gran parte anacrónica u olvidada, cabe citar Les quatre premiers siècles de L’Église chrétienne (1850-51), L’Église au moyen âge (1852), Historia de Felipe Augusto (1829, v.), su mejor obra; Historia de la Restauración (1829, v.) y diversos estudios sobre Francisco I, la Reforma, Richelieu, Mazarino, Luis XIV, Luis XV, Luis XVI, la Revolución francesa, Napoleón y el Congreso de Viena.
Se le premió una Vie de Saint Vincent de Paul (1827). Textos de carácter inferior deben considerarse, a pesar de su fácil éxito, los volúmenes que integran la serie Les reines de la main gauche, dedicados a mujeres como Aspasia, la Pompadour, Ninon de Lénelos, La Valliére, Dubarry, etc.
P. Raimondi

