James Boswell

Nació en Edimburgo el 29de octubre de 1740 y murió en Londres en 1795. Hijo de lord Alexander Auchinlek, la acomodada situación de su familia per­mitióle, tras haber estudiado leyes en Edim­burgo, marchar a Londres a los diecinueve años en busca del futuro que mejor cua­drara a su temperamento: la vida en la inti­midad de los grandes hombres.

Para el joven Boswell, sereno y alegre, muy seguro de sí mismo, con un temperamento racional y ordenado, y entregado con precocidad a una labor de diarista y a una variada correspondencia que son obras maestras de regularidad y «limpie­za», la «caza a la fama» no era una rara ma­nía, sino una ambición severa, una verda­dera necesidad interior de expresión y una búsqueda de la propia autenticidad.

«Servil e impertinente, superficial y pedante, moji­gato y cretino» definióle Macaulay ante la posteridad, aun cuando añadiendo, empero, que «de no haber sido un gran necio nun­ca hubiera llegado a ser un gran escritor».

Y, en realidad, Boswell poseía no sólo un sentido de observación extraordinariamente agudo, una habilidad especial para armonizar los detalles en una visión sintética y un cui­dado y un gusto considerables en cuanto al estilo, sino también una gran capacidad para aprovechar las realidades inmediatas por él experimentadas, todo lo cual había de convertirle en uno de los biógrafos y dia­ristas más ilustres de la literatura inglesa.

En Londres se introdujo pronto en los «gai clubs» de los nobles y poetas; sin embargo, el «annus mirabilis» del joven abogado es­cocés fue el 1763, fecha en la cual conoció al gran Johnson (v.), dictador reconocido de las letras, y logró dominar su tempera­mento áspero y difícil, hasta el punto de que, tras algún tiempo, llegó a ser su amigo preferido y dejóse convertir por él «a un cristianismo racional».

Aquel mismo año inició su «tour» por Europa, en la cual procuró escoger como meta una tierra no descrita por nadie y tan original como la Córcega romántica y democrática de Pasquale Paoli; de este viaje, y en particular del encuentro con el racionalista general, nacieron Relación sobre Córcega (v.), Jour­nal of a Tour to Corsica y Memoirs of Pas­cal Paoli.

Los diarios de los años siguientes registran el matrimonio del autor, su admi­sión en el famoso club de Johnson, el viaje a Escocia, la muerte de su padre, los inten­tos políticos, las dificultades financieras y las libaciones con que lograba mitigar las amarguras e inquietudes de su existencia.

Sin embargo, la parte mejor de esta última estuvo dedicada a la captación, con un fas­cinante realismo, de los coloquios, juicios, aforismos, impulsos y movimientos espiri­tuales del doctor Johnson, o sea la espon­tánea personalidad de éste, que en sus pro­pios textos aparece disimulada y extraviada bajo el suntuoso revestimiento del estilo (v. Vida de Samuel Johnson).

Y así, el éxito de la gran biografía (publicada en 1791) que arrancaba verdaderamente de la muerte a un hombre y un período, alumbró los últi­mos e inquietos años de la vida de Boswell Su Diario Londinense [London Journal], aparecido por vez primera en 1951, le ha confirmado comouno de los escxritores más atractivos del siglo XVIII.

N. D’Agostino