Louis-Gabriel-Ambroise de Bonald

Nació el 2 de octubre de 1754 en Molhac y murió en Lyon el 23 de noviembre de 1840. De familia aristocrática, hostil a la Revolución francesa, fue emigrado político en Alema­nia, donde vivió pobremente.

En Constan­za, en 1786, publicó su primera obra, Teo­ría del poder político y religioso en la sociedad civil (v.), en la que pone de ma­nifiesto su tendencia tradicionalista religio­sa. Sostiene el principio de que toda forma social actual deriva de una anterior, de la que es continuación. Vuelto a Francia en 1797, con el nombre de Saint-Séverin, puso su esperanza en el Napoleón antirrevolucionario; por influencia de éste fue tachado de la lista de los emigrados.

Es de este pe­ríodo (1802) la publicación de La legisla­ción primitiva (v.), precedida, un año antes, de El divorcio considerado en el siglo XIX (v.). En 1808, un amigo suyo, Fontanes, con­siguió que se le nombrara consejero titular de la Universidad, y continuó en tal cargo hasta 1814.

El desarrollo del poderío de Napoleón frustró sus esperanzas, a causa del endurecimiento de la lucha entre la Iglesia y el Imperio. Caído Napoleón, se opuso a la Carta de Luis XVIII: propugnó, con Chateaubriand (v.) y Lamennais (v.), la causa del absolutismo en las páginas del Conservateur; después de la supresión de este periódico fundó, con Lamennais, Le Déjenseur.

Fue miembro de la Academia francesa en 1810 y diputado del Aveyron en 1815 y en 1816. Par de Francia en 1823, renunció a este grado después de la revo­lución de 1830. En 1827 publicó la Demostración filosófica del principio constitutivo de las sociedades (v.). Amigo de Mme. Récamier, fue asiduo de su salón.

En tomo a su nombre se reunieron varias tendencias misterosóficas europeas de notable importancia: influyó sobre Enfantin y sobre los sansimonianos por el aspecto palingenésico de sus escritos. Es, juntamente con J. de Maistre (v.), el adalid del tradicionalismo, no exen­to, sin embargo, de ciertos fermentos nue­vos, dignos de ser tenidos en cuenta en la historia de la evolución de los valores sociales.

G. Santonastaso