Francesco Augusto Bon

Nació el 7 de ju­nio de 1788 en Peschiera y murió el 16 de di­ciembre de 1858 en Padua. Su verdadero nombre era Giovanni Antonio; pero adop­tó el de Augusto en homenaje a la duquesa de Parma, que cierto día le denominó así por error.

Emprendió la carrera dramática movido por el amor de la actriz Assunta Perotti. Retirado de la escena al cabo de algunos años, dedicóse (1856) a la enseñan­za en el Instituto Filarmónico – dramático de Padua, y publicó los Principi d’arte drammatica rappresentativa (Milán, 1857). Casóse con la actriz Luigia Ristori, viuda, y tuvo de ella una hija que siguió la mis­ma profesión de la madre.

La importancia de Bon se debe a su producción dramática, que le sitúa en la primera fila de los comediógrafos italianos posteriores a Goldoni, a quien profesó una gran devoción.

En él inspiró también sus mayores éxitos: Ludro y su gran jomada (1832, v.), El matrimo­nio de Ludro (1837, v.) y La vejez de Lu­dro (1837, v.). Bon experimentó asimismo la influencia de Moliere y Beaumarchais, como lo demuestra su intento de continuar la trilogía de este último con El testamento de Fígaro (1837).

Particular interés presenta Dietro alle scene, donde, sobre la base de su experiencia personal, describe el autor con irónica vivacidad el ambiente de una com­pañía de picaros. En cambio, no ofrece gran interés su aportación a la moda de la come­dia lacrimosa (La mujer y las novelas).

G. C. Castello