Según el peregrino budista I-Tsing, el año 651 murió en la India un gramático llamado Bhartrhari; sin embargo, la identificación de éste con el autor de la célebre colección de sentencias resulta algo dudosa.
De acuerdo con la tradición más acreditada, el personaje en cuestión fue discípulo del asceta Gorakşanātha, y perteneció a la familia real que gobernaba en la región de Avanti o Mālava y tenía su residencia oficial en Ujjayinī (la actual Oujein).
Designado heredero del trono, prefirió renunciar a tal honor en favor de su hermana Vikrama (que no debe ser confundido con el gran rey del siglo I a.de C., al cual se remonta el principio de la era homónima) a causa de su aversión a los vicios, errores y deshonestidades mundanales.
Retirado a una vida ascética, no abrazada con carácter definitivo sino luego de siete interrupciones, compuso más de trescientas sentencias (v. Bhartŗhariśataka), sobre la moral, el amor y el ascetismo que llevan el sello de una acusada personalidad.
Según una tradición distinta, Bhartrhari sería hijo del monarca Chandragupta y de una mujer de ínfima condición; entregado a los goces del amor y a una existencia disoluta, habría, finalmente, empezado una vida ascética en las selvas a causa de los reproches de su padre y movido por el afán de expiar sus numerosos pecados.
O. Botto

