Nació en Vézelay (Borgoña) el 24 de junio de 1519 y m. en Ginebra el 13 de octubre de 1605. Hijo de una familia noble arruinada y huérfano de madre, fue educado por su tío Nicolás de Béze, consejero del Parlamento de París; y así, inicióse muy joven todavía en el estudio, bajo la guía del helenista Melchor Wolmar, quien le tuvo a pensión en Orleáns durante siete años.
En casa de este ferviente luterano conoció el muchacho a Calvino y a otros ilustres representantes del movimiento evangélico; sin embargo, más bien que a la teología dedicóse a las literaturas clásicas, particularmente a Tibulo y Catulo, y a los quince años escribió sus primeros versos en latín.
Graduado en derecho a los veinte, marchó a París, donde vivió por espacio de un decenio y publicó en 1548 un repertorio de composiciones líricas, las Juvenilia, que le valió ser considerado por sus contemporáneos el mejor poeta latino de la época.
En 1544, movido por una viva pasión y no queriendo renunciar a los dos beneficios eclesiásticos de que disfrutaba, habíase unido en un «matrimonio de conciencia» con Claudine Desnoz. Inclinado al servicio de la Reforma, se trasladó a Ginebra, donde Calvino bendijo este enlace matrimonial y le ayudó a encontrar trabajo (1548).
Mientras tanto, Béze componía un drama sacro: Abraham sacrifiant (v. Sacrificio de Abraham). Cuando proyectaba fundar una tipografía se le ofreció una cátedra de griego en la Academia de Lausana. En 1558, y a consecuencia de algunas disensiones con las autoridades de Berna, volvió a Ginebra y allí fue nombrado por Calvino rector de la academia creada por éste en 1559.
Sin embargo, las circunstancias político-religiosas le llevaron a Francia, donde participó en las guerras de religión como canciller de Condé y, luego, como capellán del ejército hugonote. Terminada la lucha regresó a Ginebra junto a Calvino, entonces ya exhausto y debilitado, cuya labor prosiguió Béze fielmente, ya desde la dirección de la academia, o cual moderador de la «Vénérable Compagnie» de los pastores (hasta 1580), o bien como patrocinador del protestantismo francés, a cuya constitución en iglesia reformada asistió en calidad de presidente del sínodo de La Rochelle (1571), y en favor del cual, tras la hecatombe de la noche de San Bartolomé, elevó la vigorosa protesta contenida en su libro De jure magistratum.
A tan intensa actividad político– religiosa cabe añadir una vasta producción literaria, de la que destacan las traducciones de los Salmos, la Confession de la foi chrestienne y la defensa de Calvino contra Castellion tras el suplicio de Servet (De haereticis a civili magistratu puniendis, 1554); y, dentro del período ginebrino, la publicación, con la traducción latina, del famoso códice griego del Nuevo Testamento, designado convencionalmente con la sigla D y por él descubierto en Lyon y donado a la Universidad de Cambridge (1565), la Vita Calvini, escrita inmediatamente después de la muerte del reformador, la Icones virorum insignium (1580), y la gran Histoire ecclésiastique des Eglises réformées du Royaume de France (1580). En 1600 dejó Béze la enseñanza y murió al cabo de pocos años.
G. Miegget

