Elia Benamozegh

Nació en 1822 en Lior­na, donde m. en 1900. Sus progenitores eran de origen marroquí. En 1826, huérfano de padre, fue protegido por un tío, que le orientó en los estudios hebraicos.

A los die­cinueve años ingresó en el comercio, ocu­pación que abandonó en 1846 para dedi­carse a la ciencia rabínica en uno de los florecientes centros culturales hebreos de Liorna. Poco después fue nombrado predi­cador de la Comunidad en perjuicio de su suegro, por cuanto la nueva generación tendía al empleo del italiano en vez del espa­ñol, hasta entonces utilizado en los discur­sos de la sinagoga.

A 1855 se remontan los primeros frutos de su actividad científica, entre los que destaca En la-migra (1865), comentario hebraico al Pentateuco escrito a la luz de las investigaciones más modernas, que fue muy criticado por los rabinos de Palestina.

Las obras más famosas de Benamozegh son, no obstante, Morale juive et morale chrétienne (1867) e Israel et L’humanité (1914), escritas ambas en francés. Esta última es un estudio sobre el problema de la religión universal y la forma de resolverlo, y la pri­mera demuestra que la moral del judaísmo nada ha de envidiar a la cristiana.

La aspi­ración máxima de Benamozeg consiste en la repre­sentación, bajo una nueva luz, del gran problema del mundo, el misterio del uni­verso y el destino de los hombres según las consideraciones de la mentalidad hebrea y las aportaciones de las conquistas filosó­ficas y del pensamiento humano.

E. Lattes