Jakob Sigismund Beck

Nacido el 6 de agos­to de 1761 en Marienburg y m. en Rostock el 29 de agosto de 1840. Hijo de un eclesiástico, realizó sus estudios en Königsberg, en­tonces floreciente núcleo de cultura donde predominaba Kant (v.).

Fue discípulo de éste, aun cuando no descuidara, bajo la guía de Krause, los estudios de matemáti­cas que habían de marcar en su espíritu una huella indeleble e influir en el plantea­miento que dio a los problemas filosóficos.

Con el auxilio de Kant, el cual había ad­vertido y apreciado las notables dotes inte­lectuales de su joven alumno, consiguió en 1791 enseñar en la Universidad de Halle, donde se hallaba ya establecido como pro­fesor del instituto local.

Mientras tanto, el nombre de Beck alcanzaba la celebridad en alemania gracias a una obra escrita a instancias del mismo Kant, El único punto de vista posible desde el cual debe ser juz­gada la filosofía crítica (v.), que provocó una gran perplejidad en los medios kan­tianos ortodoxos y pareció muy próxima a los intentos llevados a cabo también enton­ces por Fichte (v.) en una dirección seme­jante; Beck, efectivamente, al afrontar la filo­sofía crítica de Kant a través de una men­talidad de matemático ofrecía de ella una exposición deductiva y sistemática que acen­tuaba su aspecto idealista.

En 1799 fue lla­mado a Rostock para enseñar metafísica; inicióse entonces el período más fecundo de su influencia y su actividad científica, acre­centadas por el nombramiento de inspector del colegio ducal de la ciudad. En 1803 se casó con la hija de J. C. Friedrich, superin­tendente de Mecklemburgo. Beck permaneció en Rostock hasta su muerte.

V. Verra