Nacido en Vie- na en 1757 y m. en 1821. Grabador de aguafuertes y crítico de arte, inició el estudio del grabado con un riguroso aprendizaje en la Escuela Calcográfica local, dirigida por Schmutzer; en ella reveló tal aprovechamiento que ya en 1773, cuando contaba sólo dieciséis años, la archiduquesa María Ana le encargó la reproducción de la serie de medallas conmemorativas acuñadas en tiempos de María Teresa.
Figuró entre los frecuentadores de la biblioteca de la corte, cuyo prefecto, el barón Van Swieten, envióle en 1783 a París para adquirir la importante colección del duque de La Valliére, sacada a subasta. Desde allí, y a través de Bélgica, dirigióse Bartsch a Holanda, y halló continuas ocasiones para enriquecer, mediante el estudio de valiosos ejemplares, sus conocimientos sobre la tradición del grabado.
Vuelto a la patria, dirigió la nueva organización de la Biblioteca Albertina, que pronto llegó a ser una de las colecciones más importantes. Cuando, en 1803, inició la publicación de El pintor-grabador (v.), había aparecido ya (1795) el Catálogo razonado de los grabados de Guido Reni, que revela, por lo menos en cuanto al aguafuerte, las predilecciones de su autor.
Texto más concreto de su profesión fue su última obra: el ensayo Guía para el estudio del grabado [Anleitung zur Kupferstichkunde], aparecido en Leipzig en 1821, compendio de su larga y provechosa carrera.
A. De Witt

