Ruy Barbosa

Nacido en Salvador (Bahía) en 1849 y m. en Petrópolis en 1923. Puso su ingenio brillante y su vasta erudición al servicio del liberalismo y de la regeneración moral de su país. Graduado en leyes en la Universidad de Sao Paulo en 1870, ya cuan­do estudiante habíase distinguido en campañas oratorias y periodísticas dirigidas contra la esclavitud.

En 1875 fue nombrado director del Diario da Bahía, del que era redactor desde hacía unos tres años. En 1878, elegido diputado de la Assembleia Geral da Córte, se estableció en Río, y allí, luego de la proclamación de la República (1889), pasó a ser una de las figuras principales de la vida política nacional.

A él se debió el proyecto de Constitución republicana, pre­sentado en 1890 a la Asamblea Constituyente. Estallada la insurrección de la Ma­rina y establecida la dictadura militar del mariscal Floriano Peixoto, vivió desterrado en la Gran Bretaña, y desde allí hizo im­primir en su propio país los célebres ar­tículos reunidos luego en Cartas da Ingla­terra (1896).

Vuelto al Brasil en 1895, fue elegido senador del estado de Bahía, cargo que desempeñó hasta el fin de su vida. En 1907 representó a la nación en la segunda Conferencia Internacional de la Paz, cele­brada en La Haya, y en ella defendió la tesis de la igualdad jurídica y política de todos los estados; a causa de ello fue reci­bido entusiásticamente por sus compatrio­tas al volver al Brasil.

En las elecciones presidenciales de 1909-10 y 1921-22 desarro­lló una intensa campaña en favor del «civi­lismo» y contra el militarismo. Su nombre figura entre los de los fundadores de la Academia Brasileña de Letras.

La produc­ción literaria de Barbosa , estrechamente vincu­lada a su actividad política, comprende: Réplica as defesas da redagdo do Codigo Civil (1903), Discursos e conferencias (1907), Saudagao a Anatole France (1909), Oragdo aos mogos (1920), Oragoes do Apóstolo (1923, póstuma) y Elogios académicos e oraçoes deparaninfo (1924, póstuma), así como nume­rosos artículos, discursos y conferencias no reunidos en tomos.

Por la riqueza de su vocabulario, animado a menudo con tér­minos vernáculos, y la maestría de su estilo, Ruy Barbosa es considerado en el Brasil un clá­sico de la lengua.

J. Prado Coelho