Nacido en Valence (Drôme) el 17 de septiembre de 1820, m. en París en 1889. Su padre, acomodado abogado de provincia, se trasladó a París cuando Augier era todavía niño.
Asistió al liceo Henri IV y estrechó allí lazos de amistad con el duque de Aumale, quien lo nombró bibliotecario suyo; disfrutando de esta prebenda, pudo dedicarse a sus primeros trabajos teatrales (La cigüe, 1844; Un homme de bien, 1845).
Sus amistades orleanistas no le impidieron más tarde frecuentar los salones de la emperatriz. Burgués anticlerical, liberal, pacifista, respetuoso con el orden, defensor de los derechos de la familia, tuvo mucho éxito en aquella sociedad que exaltaba y satirizaba al mismo tiempo. Sus comedias constituyen uno de los mejores documentos para el estudio de la sociedad bajo Luis Felipe y Napoleón III.
Al principio fueron comedias en verso (entre las cuales sobresale La aventurera, v.), después en prosa, comedias de costumbres: El yerno del señor Poirier (v.) y La ceinturé dorée; luego, comedias políticas y sociales, Los descarados (1861, v.); Lions et renards (1863), El hijo de Giboyer (1862, v.); por último, comedias de tesis al modo de las de Dumas hijo, El matrimonio de Olimpia (1855, v.)., Les lionnes pauvres (1858). De 1864 es Maître Guérin, de 1866 La contagion.
Más tarde, con Madame de Caverlet (1876) y Los Fourchambault (1878, v.) llevó al teatro nuevas ideas en favor del divorcio y de los hijos ilegítimos. Pertenecía a la Academia Francesa desde 1854.
M. Pasquali

