Cecco Angiolieri

Nacido muy probable­mente en Siena, hacia el 1260, hijo de Angioliero degli Angiolieri; m. en 1313 o poco antes. En 1281, Cecco figuraba entre los combatientes sieneses contra Turri di Maremma, y pocos años después (1288), entre los sieneses aliados con los florentinos con­tra los de Arezzo.

Es posible que, precisa­mente bajo los muros de Arezzo, se encon­trara con Dante, con el cual realizó un inter­cambio de sonetos, aunque después surgie­ra entre ellos áspera disputa. Fue ciudadano y soldado indisciplinado, muchas veces multado por arbitrarias ausencias del ser­vicio militar y por violación del toque de queda; complicado en la agresión a un tal Dino da Monteluco, fue reconocido inocen­te.

Tuvo que alejarse de Siena primero en 1296, quizá por razones políticas, y no mu­cho después, también, en los primeros años del siglo XIV, cuando residía, según ates­tigua un soneto suyo, en Roma.

Se casó y tuvo hijos; pero no apartó de sí a aquella codiciosa y lenguaraz Becchina, hija de un «hábil curtidor», que debe considerarse psi­cológica y estilísticamente una anti-Beatriz, m de aquella otra hipotética mujer (entrambas aparecen en sus animados so­netos) que se pasaba regañando «da anzi di ’nfin al ciel stellato» («desde el amane­cer hasta la noche»).

Son todos éstos temas literarios que deben ser referidos, junta­mente con la lamentación por la pobreza, la exaltación del dinero y el odio contra su padre (los sonetos contra Min Zeppa, atribuidos a él, son de Meo dei Tolomei), a los ritmos goliárdicos y a la tradición jocosa medieval, de la que Cecco es uno de los más hábiles reelaboradores en las rápidas formas del soneto (v. Cancionero); pero pueden indicar también una condición bio­gráfica de disipación y de licencia, tal vez confirmada por la venta de una viña (1302) y por la renuncia de los hijos a la herencia paterna.

En esta acta de renuncia, que es de 1313, aparece nombrado Cecco por pri­mera vez como difunto.

M. Marti