Nacido en Bolonia el 16 de abril de 1762, m. en Milán el 17 de enero de 1834. Sobrino de Galvani, estudió en Bolonia, y desde muy joven contribuyó a vulgarizar y difundir la obra de su tío sobre electricidad animal.
En 1798 sucedió a su maestro Canterzani en la cátedra de Física de la Universidad de Bolonia. Fue en esta ciudad uno de los fundadores del Instituto Nacional, surgido en 1802 por voluntad de Napoleón; en dicho Instituto, fundó Aldini una sociedad científica que tenía la finalidad más o menos manifiesta de combatir las ideas de Volta: surgió de ello una fuerte hostilidad entre la sociedad de Aldini y la que existía en la Universidad de Pavía, donde enseñaba Volta, y que apoyaba su obra.
La explicación que Galvani había dado, a raíz de sus observaciones, sobre las contracciones musculares de la rana, fueron refutadas, en efecto, por Volta; Aldini fue uno de los más decididos partidarios de las ideas de su tío, es decir, que las contracciones eran provocadas por la electricidad animal.
Viajó mucho, y en París y en Londres fundó academias galvanistas. Durante cinco años, todos los científicos de Europa estuvieron divididos en dos bandos. En 1802 y en 1803 realizó en París y en Londres numerosos experimentos sobre las aplicaciones médicas de la electricidad.
Aldini escribió en inglés y en francés, además de italiano; los informes sobre los experimentos realizados en las dos capitales se encuentran en Précis d’experienceg galvaniques (París, 1803) y especialmente en el Ensayo teorético y experimental sobre el galvanismo, 1804, v.). Pero Aldini se ocupó también de problemas técnicos.
En su Compendio de galvanismo [Accout of Galvanism], impreso en Londres en 1803, informa que «el 27 de febrero de 1803 transmitió una corriente generada por una batería de ochenta placas de plata y cinc desde el muelle oeste de Calais hasta Fort-Rouge, mediante un hilo tendido sobre los mástiles de los navíos y que retomaba a través de doscientos pies de agua».
Se ocupó también del problema de los faros, como escribe en Saggio di osservazioni sui mezzi atti a migliorare la construzione e illuminazione dei fari (Milán, 1823), y de la protección contra los daños causados por los incendios: L’art de se préserver de la flamme (París, 1830). Para esta última finalidad, ideó un traje incombustible y una lámpara de seguridad.
Inventó, además, una palanca hidráulica. Aldini fue también superintendente de bibliotecas y consejero del municipio de Milán. Aquí murió, legando una considerable cantidad a la Escuela de Ciencias Físicas y Químicas para artesanos de Bolonia.
R. Fedriani

