Nacido en Wolcott (Connecticut) el 29 de noviembre de 1799, m. en Boston el 4 de marzo de 1888. Recibida la primera instrucción, hizo de comisionista y de profesor en Virginia, en Connecticut, en Boston y en Germantown (Pensilvania).
Su sistema pedagógico fue extremadamente progresivo. La lectura de Platón, de Coleridge y de los neoplatónicos le llevó a un idealismo trascendental, a través del cual consideraba al mundo como «la visionaria creación del alma caída del hombre».
Creía, entre otras cosas, en el régimen vegetariano y en la preexistencia del alma, cuya libertad podía conseguirse mediante el autoconocimiento intuitivo. En 1834 fundó en Boston una escuela, que hubo de ser cerrada bien pronto a causa de la hostilidad del público contra sus métodos y enseñanzas.
En 1830 casó con Abigail May y tuvo numerosos hijos en Concord (Massachusetts). En 1844 fundó la comunidad utopista Fruitlands, situada a 48 kilómetros al sur de Boston. Este experimento de vida colectiva falló en 1845 a causa de su impractibilidad.
Louisa May Alcott, su hija, pudo restablecer la prosperidad familiar gracias a la afortunada novela Mujercitas (v.). Después de 1853, Alcott viajó por el noroeste americano, pronunciando conferencias y manteniendo «conversaciones».
Llegó a ser delegado provincial de enseñanza en Concord, y en 1859 introdujo el canto, la gimnasia y la fisiología en los programas de las escuelas y organizó un círculo de padres y profesores. Sus escritos sobre el funcionamiento de las escuelas constituyeron ejemplares modelos de clara lógica.
De 1879 a 1882 enseñó el trascendentalismo, del que era reconocido jefe, en la Escuela estival Concord de filosofía y literatura fundada en su misma biblioteca. Sus obras son: Doctrina y disciplina de la cultura [The Doctrine and Discipline of Human Culture, 1836]; La vida en Concord (1872, v.); Conversaciones en la mesa [Table Talk, 1877]; New Connecticut (1881), y una autobiografía.
L. R. Lind

