Inspirada en la pseudosenequiana Octavia y en los Anales (v.) de Tácito, es la tragedia Octavia [Ottavia] de Vittorio Alfieri (1749-1803). Imaginada en 1779 y publicada en 1784, esta tragedia no puede contarse entre las mejores de Alfieri, pero presenta algunos puntos no despreciables de poesía.
El tema está constituido por la muerte de Octavia, que, desterrada por Nerón, es convocada en la corte para disculparse de la falsa acusación de adulterio y, tras haber sido condenada por Popea, la nueva esposa del emperador, y por Tigelino, su ministro, se libra de una muerte ignominiosa ingiriendo un veneno.
La poesía de la obra se centra principalmente en la figura de Octavia: es otra de las víctimas en las que se complugo la fantasía de Alfieri, no heroica como Antígona (v.), pero consciente de su destino y convencida de que ya nada puede darle la vida, y que sin embargo no está ni deshecha ni envilecida, llena simultáneamente de dignidad y de debilidad femenina.
Entre todas las escenas, destaca por su belleza la escena en la que pide a Séneca, el filósofo estoico, el «maestro del morir», un veneno, porque aunque está dispuesta a afrontar la muerte no quiere sufrir la vergüenza del suplicio que le ha preparado Nerón. Frente a ella, negro fantasma más que individuo determinado, se yergue Nerón, grande en su infinita voluntad de mal y en su jamás vencida inquietud y miedo («Signor del mondo, che ti manca? …Pace»).
M. Fubini

