Observaciones Acerca de la «Reina de las Hadas» de Spenser, Thomas Warton

[Obsér­vanos on the Faerie Queene of Spenser]. Obra crítica del erudito y poeta inglés Thomas Warton, hijo (1728 – 1790), publicada en 1754 y reeditada, con adiciones, en 1762.

Se trata del primer estudio crítico impor­tante acerca de un poeta inglés que se haya publicado en Inglaterra. John Hughes (1677- 1720), fue el primero que examinó crítica­mente la obra de Spenser en los dos ensa­yos titulados Acerca de la poesía alegórica [On allegorical Poetry] y Observaciones acerca de la Reina de las Hadas [Remarks on the Faerie Queene], que preceden a su edición comentada de las obras de Spenser, de 1715; pero en estos ensayos, aun recono­ciendo que el poema spenseriano, por no ser un poema épico sino alegórico, no debía ser juzgado según las reglas clásicas de la poesía épica, no había sido capaz de hacer nada mejor que preparar unas nuevas re­glas en virtud de las cuales podría enjui­ciarse la poesía alegórica.

En cambio, War­ton fue mucho más revolucionario, pues afirmó que ninguna obra de arte podía ser juzgada aisladamente, es decir, prescindien­do de las condiciones bajo las cuales había sido creada y de las influencias que la ha­bían determinado, y sustituyó la preceptiva clásica por el método comparativo y la ave­riguación de las fuentes, anticipando así la crítica romántica y el método histórico. Desde el comienzo del libro, y tras adoptar posición tanto contra la crítica clásica como contra el compromiso entre antiguos y mo­dernos, afirmó que era absurdo juzgar a poetas como Ariosto y Spenser según unos preceptos que ellos no habían seguido.

Re­conoció que Spenser no había sido un poe­ta clásico, sino romántico, que no apeló a la razón, sino al sentimiento y que los mé­ritos de su poema no residen en el con­junto ni en las proporciones, sino en el inte­rés y en la variedad de los detalles. Al es­tudiar las fuentes, Warton examinó el am­biente, los predecesores y los libros que conocía el autor, con lo cual se ponía decididamente contra Pope, que le había repro­chado a Theobald el hecho de haber incluido un ensayo acerca de las fuentes en su edi­ción de las obras de Shakespeare.

Con gran­dísima erudición, en especial si la compa­ramos con la erudición de su época, War­ton no sólo examinó las novelas de caba­llería de las que se había alimentado Spen­ser, sino incluso las representaciones sagra­das y las «moralidades» de las que el poeta había sacado numerosas ideas, y también la obra de Chaucer, de la cual habían sido adoptados no sólo el estilo arcaizante, hecho reconocido por todos, sino también ideas y situaciones.

Warton también señaló que la mitología mágica de Spenser, que en la Faerie Queene sustituye a la clásica, al igual que las aventuras románticas sustituyen a las heroicas, derivaba no sólo de las novelas de caballería, sino también de las le­yendas populares celtas y orientales. Estas investigaciones iluminaron el poema de Spenser, poniendo de relieve aspectos nue­vos y casi transfigurándolo.

El libro de Warton, cuyo alcance no fue captado inme­diatamente en su totalidad, además de realzar la suerte del poema elisabetiano, sirvió para dar un apreciable impulso al estudio de la Edad Media y preparar el adveni­miento del Romanticismo.

B. Cellini