Obra Tripartita, Meister Johannes Eckhart

[Opus tripartitum]. Título colectivo de las obras teológicas en lengua latina del teólogo y místico dominico alemán Meister Johannes Eckhart (aproxi­madamente 1260-1327), de las que nos quedan sólo la introducción general, que ex­pone el plan de la obra, y las introducciones particulares de las tres partes en que está dividida, más una porción del tercer tra­tado.

La primera parte, «Obra de las propo­siciones generales», estaba dividida en más de mil tesis, distribuidas en 14 tratados. La segunda parte estaba compuesta por la primera parte «en el orden en que nos son propuestas en la Summa (v.) del egregio y venerable fray Tomás de Aquino». Estas dos partes en que Eckhart procedía siste­máticamente y discutía las bases de su en­señanza no han sido recuperadas.

La ter­cera parte, que demostraba las tesis pre­cedentes, estaba subdividida en dos, una de las cuales, «La Obra de los sermones», explicaba los pasajes más oscuros de la Escritura. De estos comentarios sólo ha sido recuperada una parte en la biblioteca de Erfurt, y editada por Denifle en 1880; se refiere al Génesis (v.), al Éxodo (v.), al Eclesiastés (v.) y al Libro de la Sabidu­ría (v.), y probablemente también una re­fundición de su comentario al Evangelio (v.) de San Juan.

Sobre la base de estas obras, más metódicas y escolásticas y más rela­cionadas con las fuentes tradicionales que sus Sermones (v.) en alemán, dirigidos generalmente a religiosos, se puede formu­lar un juicio más moderado acerca del misticismo de Eckhart, acusado de anular toda distinción entre alma y Dios, a lo me­nos en la unión mística, y de usar enfáticas expresiones escolásticas exageradas admi­tidas por todos los doctores de su tiempo, especialmente por los seguidores de la co­rriente mística del Pseudo-Dionisio y de Hugo de San Víctor; expresiones que son a menudo reducidas por él mismo a los límites ortodoxos en el contexto del dis­curso.

Más confirman su fama de místico que de filósofo original; de orador sagrado exuberante, apasionado y popular, precur­sor de las tendencias reformistas, pero re­velan también un Eckhart fiel al método escolástico, que se inspira en Santo Tomás, de quien adopta las tesis fundamentales acerca de «Dios acto puro», sobre las «rationes creaturarum» en Dios, y las ideas divinas, sobre la creación y sobre el «esse rerum».

La Obra tripartita ha vuelto a suscitar la cuestión discutida desde media­dos del siglo XIX, especialmente por crí­ticos alemanes, acerca de la ortodoxia de Eckhart, pero bajo la luz completamente nueva impuesta por Denifle: la de la de­pendencia de sus obras latinas de las de Santo Tomás, y del predominio absoluto de estas, por su tamaño y su carácter siste­mático, sobre las alemanas, como represen­tativas del genuino pensamiento de Eckhart.

Verdad es que Eckhart distingue en la criatura la esencia y la existencia, y mien­tras concede a ésta su propia esencia pre­tende que Dios es su existencia: «esse est Deus»; y él ve la prueba de la ubicuidad divina en la creación, en la identidad de la existencia que abarca a Dios y a la criatura; y en este punto roza con el pan­teísmo. También en la unión mística final del alma con Dios va a parar a un verda­dero panteísmo; absorta en Dios, compe­netrándose con Dios, el alma opera en todo con Dios, y como Dios; de aquí el «quietismo» y, con todo, afirma Denifle, Eckhart, en el fondo, no es panteísta, por­que mantiene la transcendencia divina y enseña que «la esencia creada es distinta de Dios, y que a ella corresponde una idea propia de la inteligencia divina».

En los pocos fragmentos de las obras latinas que poseemos de Eckhart se encuentran 13 de las 28 proposiciones condenadas en 1329 por Juan XXII: diecisiete como heréticas, las demás por «sonar mal y por temerarias, sospechosas de herejía». Los fragmentos recuperados de la Obra tripartita han sido publicados por Denifle en «Archiv für Literatur und Kirchengeschichte» (Berlín, 1886).

G. Pioli