[Theoricum opus musice discipline]. Tratado de (1451- 1522), publicado en Nápoles en 1480, y en Milán en 1492 con notables variantes.
Estas ediciones, como también la de la Práctica musical (v.), tienen además notable importancia en la historia de la tipografía, pues pertenecen al período de los más preciosos incunables. Una reproducción en facsímil de la edición de 1480, formando colección con la de 1496, preparada por Gaetano Cesari, se ha publicado en Milán en 1934.
El Theoricum opus contiene los acostumbrados temas de la doctrina musical medieval que se fue desarrollando a través de los siglos a partir de Boecio. Está subdividido en cinco partes: la primera trata de la naturaleza y de los orígenes de la música, de los efectos producidos por ella desde la antigüedad, de su distinción en varias ramas (mundana, humana, instrumental, etc.); la segunda habla de los sonidos y de los intervalos en su naturaleza física (y hasta fisiológica) y matemática; la tercera, de las varias especies de proposiciones numéricas; la cuarta, de las consonancias en cuanto originadas por las proporciones mismas; la quinta, de las escalas musicales y de las varias especies de intervalos entre los griegos, con un paréntesis dedicado a Guido d’Arezzo y al solfeo.
Toda la obra contiene una gran acumulación de erudición clásica expuesta en una prosa latina indigesta y embrollada; y aunque tal manifestación de humanismo tenga desde luego importancia histórica y didascálica, hoy ha perdido gran parte de su interés, porque los mismos temas se pueden hallar tratados de modo mucho más claro en otros escritos de la Edad Media y del Renacimiento, siendo la mejor entre todas las Instituciones armónicas (v.) de Zarlino.
La obra, además, no tiene tampoco la viveza de investigación ni en ella se presienten los nuevos problemas armónicos que se advierten en la Práctica musical y en algunos lugares del De harmónica musicorum instrumentorum del mismo Gaffurio. El único interés de la obra radica tal vez en el lenguaje figurado y pintoresco con que a veces están en él tratadas las cuestiones científicas aparentemente más áridas.
F. Fano

