[Moja zená]. Narración de Antón Chejov (Antón Pavlovic cechov, 1860-1904), publicada en 1892. Es una narración de fondo psicológico, cuyo protagonista es uno de los habituales hombres inútiles, débiles e indecisos, tan numerosos en las páginas del escritor ruso.
Un rico ingeniero se ha retirado al campo con objeto de llevar una vida tranquila. Sucede que los aldeanos de aquellos alrededores se ven afligidos por una inesperada carestía: él quiere ayudarles y empieza a pensar en el modo de hacerlo. Entretanto, su mujer, de la que vive separado, ha reunido ya los fondos necesarios y ha formado un comité. El ingeniero quisiera formar parte de dicho comité, por lo menos para estar cerca de su mujer, a quien pese a la separación sigue amando. Pero la mujer, que al vivir sin amor encuentra en la beneficencia una razón de ser, se rebela ante dicha intromisión. «Eres bien educado, instruido, lleno de buenas ideas y principios, pero careces de corazón. Eres incapaz de una buena acción y, mientras discutimos, los aldeanos se mueren de hambre». El ingeniero está a punto de alejarse, pero, en el último momento, no sabe vencer la extraña atracción que aún siente por su mujer, cambia de ideas y promete a su esposa distribuir todos sus bienes entre los pobres. No se trata de un gesto definitivo e iluminador, sino más bien de una extrema tentativa para superar la sensación de su inutilidad y, al mismo tiempo, una consecuencia de esa trágica indiferencia por la vida, propia de los personajes de Chejov.
G. Kraisky

