[Le chiavi nel pozzo]. Colección de bocetos de Lorenzo Viani (1882-1936), publicada en 1935.
La obra se inspira en la estancia del autor en una casa de salud de Nozzano, a orillas del Serchio, a causa del asma que pocos años más tarde debía llevarle a la tumba. Para él, el trabajo era un verdadero descanso. Aún en el asilo psiquiátrico supo encontrar nuevas fuentes para sus apasionadas investigaciones de artista del pueblo y para el pueblo. La misma muchedumbre de seres abandonados y rechazados por la sociedad, cantada en Los borrachos, así como en Los navegantes (v.), y en general en toda su obra, le sugerieron, en un primer momento, rápidos y mordaces bocetos a la pluma, de una humanidad doliente y profunda. Tales bosquejos ornan el libro y constituyen una como secreta armazón. Rápidos esbozos narrativos muestran la varia y terrible (y aún podría decirse idílica) psicología de los dementes, de toda clase y condición. Sin duda, las llaves de la cordura las echaron al pozo.
Pero con un dolor que se muestra en sus más crudos y veraces aspectos, la descripción de sus compañeros de desgracia se hace arte y canto. Incluso cuando el examen de una realidad, desconocida para los demás, forma casi un ovillo en la palabra del evocador, es siempre notable la fuerza de Viani en los motivos documentales de amplios estratos de gentes elementales. El subconsciente, el instinto, la razón misma de la existencia son puestas al desnudo con un vigor que llama la atención. Igualmente las popularescas retahilas, en versos libres y en cantilenas que a veces adornan la dicción, dan a esta continua presentación de temas un valor orquestal que, como es frecuente en el autor, parece tender al poema.
C. Cordié

