[Line]. Narración infantil del escritor francés André Lichtenberger (1870-1939). Publicada en 1905, se afirmó muy pronto como uno de los clásicos de la literatura infantil. En ella, como en las demás obras del mismo género de Lichtenberger, la narración se desenvuelve dentro de las normas tradicionales: el retrato de Lina va acompañado e ilustrado por una serie de episodios de la vida cotidiana.
Lina es una chiquilla eterna desesperación de su mamá, de su maestra, de sus niñeras. El único que es indulgente con ella, hasta un punto incomprensible, es el padre. Consciente de sus numerosas «culpas», la propia Lina a menudo se sorprende de esta debilidad, tanto más cuanto que la autoridad paterna es la única que tiene algún poder sobre ella. Cuando la muchacha quiere penetrar el misterio de tal indulgencia, el padre se lo revela sin dificultad: él sabe que Lina es profundamente buena y hasta prudente a su modo. Pero la muchacha tiene un carácter independiente, y sus cualidades no han hallado todavía el justo equilibrio con sus defectos. Con la edad alcanzará esta armonía, y Lina poseerá entonces la personalidad que su padre defiende ahora en ella. Esta tesis pedagógica no está expuesta en forma de moralismo abstracto y no turba la narración; es, al contrario, el criterio animador del libro y hace espontánea a la figurilla de la muchacha, que parece verdadera y con caracteres tales que la mantienen fresca a pesar de los años transcurridos y de los cambios de costumbres.
M. T. Chiesa

