Tratado político del gran poeta, narrador y pensador Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645), aparecido en 1628. La obra versa sobre la política exterior de España y está dedicada a Felipe IV. Con una prosa llena de gracia expone al rey, punto por punto y ciudad por ciudad, cuanto ha podido observar y aprender en su trato con los italianos. Su principal cuidado es pintar la alevosa condición del duque de Saboya, contra quien supo luchar y del que logró escapar con vida en varias ocasiones. El agudo sentido crítico de Quevedo se pone a prueba victoriosamente: cada título político, representativo de un interés contrario a los españoles, como cada una de las repúblicas italianas en lucha a favor o en contra del rey español, desfilan ante los ojos del lector con una vivacidad y brillo impresionantes… Génova es el más importante y más hermoso escollo de Italia: aquella – república es poderosa por mar y por tierra. Venecia es el chisme del mundo y el azogue de los príncipes: es una república que ni se ha de creer ni se ha de olvidar; más dañosa a los amigos que a los enemigos. Brindisi es la frente del mejor mundo y el regazo de todas las riquezas de Oriente… Al terminar su análisis político, Quevedo resume sus argumentos con estas palabras: «Sé cierto que todos acostumbran ser más agradecidos a quien les da alabanzas que a quien les da consejos». Con todo, el tratado fue conocido y apreciado en su momento.
C. Conde

