Libro de las Banderas de los Campeones, ‘Alī ibn Mūsä ibn Sa‘īd al-Magribī

Antología literaria del es­critor arabigoespañol ‘Alī ibn Mūsä ibn Sa‘īd al-Magribī (1213-1274), cuyo título completo es Libro de las banderas de los campeones y de los estandartes de los se­lectos [Kitāb rāyāt al-mubarrizīn wa-gāyāt al-mumayyazīm].

Se trata de una antología poética, para uso privado, que el autor re­copiló en 1243, en el breve espacio de diez días, hecho explicable si tenemos presente que él mismo nos dice que es un extracto de otra obra, el Mugrib (v.), en cuya re­dacción intervinieron varios miembros de su familia y que él mismo acabó unos años más tarde. El Libro de las Banderas está dedicado a Mūsà ibn Yagmūr, que osten­taba un elevado cargo en la corte del Cairo, donde por entonces residía Ibn Sa’Id. Comprende un conjunto de 314 fragmentos poé­ticos que corresponden a 145 poetas, entre los cuales se incluye él mismo (con treinta fragmentos). Los versos no están ordenados ni cronológicamente ni por materias, sino siguiendo un orden geográfico: el lugar de nacimiento de los poetas. Se divide en dos partes, la primera de ellas dedicada a Es­paña y la segunda al norte de África y Sicilia. La primera comprende cuatro sec­ciones, en las cuales trata, respectivamente, de los poetas naturales del occidente, del centro y del oriente de la Península, y de Ibiza (no halló poetas musulmanes oriun­dos de otras islas baleáricas); además, hay un artículo suplementario, en el que Ibn Sa’íd dio cabida a aquellos poetas cuyo lugar de origen desconocía.

En cuanto a la segunda parte, se divide también en cua­tro secciones: Marruecos, Argelia, Ifriqiyya (Túnez) y Sicilia. En cada una de esas secciones geográficas, la subdivisión se hace primero por ciudades, luego por cate­gorías (reyes, ministros, magnates, juriscon­sultos, poetas, etc.) y sólo dentro de éstas por orden cronológico. Aunque la obra pre­senta algunos defectos, el conjunto consti­tuye un «resumen quintaesenciado y utilísimo de la poesía arabigoespañola» desde el siglo X a mediados del XIII, mostrando preferencia por los poetas contemporáneos. Utilizó muchas fuentes variadas — que menciona — tanto escritas como orales. Edi­ción completa, con traducción castellana anotada, por Emilio García Gómez (Madrid, 1942). También existe una traducción par­cial, que incluye 112 fragmentos y va pre­cedida de un interesantísimo estudio, por el mismo Emilio García Gómez, con el título Poemas arabigoandaluces (Madrid, 1940).

D. Romano