[Vorlesungen über die Methode des akademischen Studiums]. Obra del filósofo alemán Friedrich Wilhelm Schelling (1775-1854), publicada en Stuttgart en 1803. El problema del método de los estudios trasciende, según el autor, el mero significado de una ordenación práctica, para asumirla netamente filosófica, de reducir toda disciplina particular a la unidad o enciclopedia sistemática del saber, y como esta es una imagen del saber originario y absoluto, el método de los estudios corresponde a la dialéctica racional, según la cual el principio originario del saber se diferencia y desarrolla en el organismo de la cultura. Investigación neta y típicamente filosófica, pues, que Schelling establece y conduce desde el punto de vista de su filosofía de la identidad, como está claramente expuesta, por ejemplo, en la Exposición de mi sistema (v.) y en el Bruno (v.). El saber originario, absoluto, aquel por el cual toda ciencia es ciencia, que dividiéndose en los diversos grados del mundo ideal, se extiende a todo el edificio del conocimiento, debe comprender en sí el presupuesto de que lo verdadero ideal es también inmediatamente lo verdadero real, y de que fuera de ello nada existe.
Ahora bien, esto es posible porque lo uno es también lo otro, porque existe algo en que la infinidad ideal es también real, y viceversa; y tal es lo absoluto, la idea, que en la contemplación de sí misma es también la esencia. De esta suerte lo. absoluto es el primer presupuesto del saber y ese saber originario, del cual el nuestro en su totalidad, es una imagen. Desde este punto de vista las diversas ciencias deben considerarse como otras tantas partes de una sola filosofía, esto es, de la tendencia a participar en el saber originario. La primera manifestación de esta tendencia se realiza en las matemáticas y en la filosofía, ciencias de razonamiento riguroso, o sea ciencias del universal puro, esto es, de la esencia considerada como abstracta posibilidad que subsiste en lo ideal y en lo real, mientras en el fenómeno se presenta en uno o en otro. La diferencia entre matemática y filosofía está en el hecho de que la una (la matemática) es mediata y simbólica y la otra (la filosofía) es inmediata e intuitiva. Las ciencias del fenómeno actúan la síntesis o la universalidad pura de la Razón o en lo real o en lo ideal; las primeras son las ciencias de la naturaleza, física, química, geología, centradas alrededor de la medicina y que culminan en la filosofía del Estado, este último concebido como actividad práctica universal absolutamente libre.
De nuevo, la síntesis refleja de las dos series está en la filosofía; pero ésta sigue siendo ideal, mientras se objetiva, esto es, se hace real y concreta’ sólo en el arte, en el cual culmina y se concreta por entero la cultura que en ella resuelve su parcialidad. Esta obra, aunque, como siempre en el pensamiento de Schelling, constriñe dentro de los esquemas de forzadas y fatigosas deducciones la viva complejidad y libertad del saber, plantea claramente el problema más propiamente especulativo de la pedagogía; ver la cultura en función de una unidad espiritual en cuyo seno adquieren significado las varias «disciplinas», convirtiéndose en elementos de la vida espiritual, riqueza y viveza de aspecto, de una viviente y dinámica espiritualidad.
G. Preti

