[Casar] de Wolfgang Goethe (1749-1832), se remonta al periodo del «Sturm und Drang» (v.). César es el primero de los genios que surgen en la obra goethiana como protesta contra una sociedad que no le comprende. En los pocos fragmentos conservados se perfila con trazo seguro la figura del protagonista que osa afirmar su superioridad sobre el vil rebaño que le rodea: «Mientras yo viva tiemblen los indignos, ni siquiera tendrán valor para regocijarse sobre mi tumba». César pertenece a la misma estirpe poética que el Prometeo (v.), el Goetz de Berlichingen (v.) y el Fausto (v.). Fue concebido hacia el período de Estrasburgo y corregido en 1774. Hacia 1808 parece que Goethe volvió a pensar en terminar el drama comenzado en su juventud. Napoleón, después de una representación de la Muerte de César de Voltaire, lo estimuló para que tratase el mismo tema «en forma más digna y grandiosa que el dramaturgo francés».
Se ha discutido mucho sobre por qué no concluyó Goethe esta obra; hay quien afirma que se detuvo ante la figura de Bruto, que a su parecer tenía unos rasgos más destacados aún que el mismo César, mientras que de su diálogo con Napoleón resulta que estaba de acuerdo con éste en considerar como un criminal al asesino de César, y numerosas alusiones en otros escritos de Goethe a este respecto, hacen considerar infundada la primera hipótesis. [Trad. española de Rafael Cansinos Assens en Obras completas, tomo III. (Madrid, 1951)].
G. F. Ajroldi

