[L’ile mystérieuse]. Novela de aventuras de Jules Verne (1828-1905), publicada en 1874, tercera de la trilogía iniciada con Los hijos del capitán Grant (v.) y Veinte mil leguas de viaje submarino (v.).
Unos prisioneros de los sudistas, durante la guerra de secesión de América, consiguen evadirse y apoderarse de un globo en el cual huyen. Sobre el océano, el globo es embestido por una tromba marina, y los aeronautas son arrojados a la playa de una isla desconocida. Desprovistos de toda clase de ayuda, cinco compañeros (el ingeniero Cyrus Smith, Gedeón Spillet, el negro Nab, el marinero Pencroff y el jovencito Habert) meditan los medios más ingeniosos para hacer frente a la situación. La isla, bautizada con el nombre de Lincoln, ofrece insospechados y admirables medios de vida. Indudablemente hay alguien que socorre generosamente a los cinco náufragos y les ayuda, mediante un mensaje, a encontrar incluso al famoso Ayrton, el ex condenado a trabajos forzados que lord Glenarvan (v. Los hijos del capitán Grant) había abandonado como castigo en una isla vecina, y que los náufragos consiguen salvar.
Finalmente, una exploración les revela el misterio que más les apasiona: el famoso «Nautilus» del capitán Nemo se ha refugiado desde hace algún tiempo en aquellos parajes. Los náufragos encuentran al viejo marino y llegan a tiempo para asistir a su muerte. Con la ayuda del capitán Nemo incluso pueden volver a su patria llevándose a Ayrton. La novela, sin duda alguna, está inspirada en el Robinson Crusoe (v.) de Defoe; pero si Robinson ante la naturaleza es sobre todo el representante de la humanidad pensante, estos cinco náufragos son la expresión de la humanidad sabia y científica. Con ellos, la civilización, fundamentada conjuntamente sobre la ciencia y la moral, encuentra necesariamente su triunfo sobre las fuerzas ciegas de la naturaleza, y desde este punto de vista la obra es una de las más representativas de la mentalidad científica de la segunda mitad del siglo XIX.
A. Fabietti

