[Il gatto, cenni fisiologici morali]. Obra de Giovanni Raiberti (1805-1861), escrita en 1845, con el humorístico pretexto de proponer al gato como modelo del comportamiento humano «por la persuasión de que la verdadera originalidad es dote exclusiva de los animales, mientras que los hombres son siempre más o menos imitadores». Raiberti da una descripción atentísima de las costumbres de este animal. Sabe interpretar muy sutilmente su carácter, y esto le sirve para fustigar con amable ironía las costumbres y defectos de los hombres. Así, la pereza del gato le da ocasión para distinguir entre el ocio torpe y el ocio filosófico: «El primero parece consistir en no hacer nada; el segundo, en no tener nada que hacer». Sutileza que él comenta lanzando a los desocupados este flechazo. «El ocio no es ya el padre de los vicios, sino el hijo de todas las virtudes, premio de las honradas fatigas». Este airoso tono irónico bonachón, y la aparente facilidad con que el libro está escrito, aseguraron a la obrita una vasta popularidad y a Raiberti cierta fama que aún hoy le sobrevive.
G. F. Ajroldi

