Crónica de las Cosas Ocurridas en su Época, Dino Compagni

[Crónica delle cose occorrenti ne’ tempi suoi]. Obra histórica de Dino Compagni (hacia 1255-1324), escrita entre el 1310 y el 1312, que publicó Muratori en los Rerum italicarum scriptores, IX, 1726. Sin tomar como punto de partida los orígenes de Florencia ni de la misma cultu­ra humana, como sucede en otras crónicas, narra los acontecimientos políticos de los gibelinos y de los güelfos, y en particular de las dos facciones de este último partido, los blancos y los negros. Sus cruentas luchas habían turbado la vida de la ciudad, a par­tir del 1280; Compagni había intervenido también, como figura destacada del partido blanco, en el tumulto de las pasiones, para llevar unas palabras de fe en el bien y en la justicia. Al recordar su actuación, el au­tor señala lo ineluctable de los aconteci­mientos históricos que habían desembocado en la expulsión de los blancos por parte de los negros. El lector entra en contacto inmediato con la realidad cotidiana de los partidos, conoce los personajes grandes y humildes que intervinieron en tantos acon­tecimientos (son famosos los retratos de Corso Donati y de Pécora), la maldad de los políticos sin freno y el choque de las pasiones: siente en todo momento desdén contra cuantos olvidan el camino de la jus­ticia y recurren a embustes y a una perver­sidad indigna de ciudadanos de una comu­nidad libre.

La crónica, que comienza con un deseo de servir a la verdad, termina con una dura invectiva contra los ciudadanos inicuos, los negros, que corrompieron a to­do el mundo y lo viciaron «con malas cos­tumbres y falsas ganancias», hasta que lle­gue el emperador con sus fuerzas y les castigue por tantos pecados. El estilo, limpio y vigoroso, de la obrita, es verdaderamente ejemplar; su acento patético hace pensar, a veces, en la fe de Dante, su compañero de partido y que padeció triste destierro,, mostrando en la vida florentina del si­glo XIV el drama de una generación, entre la nostalgia de los tiempos viejos y la tur­bada visión del futuro.

C. Cordié

La energía del sentimiento moral ofen­dido es el secreto de su elocuencia. (De Sanctis)

Dino Compagni, muy semejante por su mezquina turgencia y declamación a los estudiantes de retórica. (Leopardi)