[Conformité du langage françois avec le grec]. Tratado del erudito francés Henri II Estienne (1531- 1598), el personaje más importante de la dinastía de tipógrafos y editores fundada por Henri I Estienne, abuelo suyo, famoso también en el mundo humanístico con el nombre de «Stefanus». La obra es muy interesante en su aspecto histórico, porque participa directamente en la polémica sobre el italianismo y sobre el restablecimiento de los estudios clásicos en Francia. Publicada en el año 1565, se funda en el intento de estudiar la afinidad del griego con el francés, pero el carácter no muy científico del propósito cede a su vez el paso ante la finalidad más inmediata de mostrar que ningún pueblo es más apto que el francés para comprender los valores morales y la belleza de la antigua literatura griega. Partiendo de tal supuesto, le era fácil a Estienne proclamar, frente a la invasión del italianismo, que entre todas las lenguas hermanas de la Edad Moderna, la francesa era la reina: posee las cualidades requeridas por todos y cada uno de los géneros literarios, desde la lírica al tratado y a la disquisición doctrinal. Así este tratado ocupa un lugar en las diatribas con que los sabios franceses reafirmaron la excelencia de su cultura y la importancia cada vez más decisiva del francés en la misma tradición de los estudios clásicos. Para entenderla adecuadamente en su complejidad histórica, hay que unir a esta obra las observaciones más particularmente polémicas de la Superioridad de la lengua francesa (v.) de 1579.
C. Cordié

