Conocido ciclo de cantos populares históricos serbios que tiene como tema la batalla de Kósovo («Kósovo polje» o «Campo de los mirlos») donde el 15 de junio de 1389, día de San Vito («Vidov dan»), el ejército turco de Murad y de su hijo Bayaceto venció al ejército cristiano guiado por el príncipe serbio Lazar. La derrota de Lazar, que cayó en la refriega, señala también la caída del antiguo estado serbio. El ciclo se compone principalmente de cuatro cantos más antiguos, escritos en verso largo (de 15 ó 16 sílabas), que tratan de la batalla o de los héroes que participaron en ella: el príncipe Lazar Hrebeljanovic,- Milos Obilic, Jug Bogdan, Ivan Kosancic y Vuk Brankovic. Sobre el origen de estos antiguos cantos nada se sabe de seguro. En un tiempo fueron cantados por todo el pueblo, tanto en el territorio interior como en la costa. A fines del siglo XV y durante todo el siglo XVI consiguieron su mayor florecimiento y adoptaron entonces su carácter épico y la forma bajo la que los conocemos hoy. Luego cayeron en el olvido durante el siglo XVII; los pocos que han llegado hasta nosotros, han sido conservados por obras históricas y literarias. Además el ciclo consta de un centenar de cantos en verso breve, es decir, en decasílabos. Pueden, según el argumento, dividirse en cuatro grupos: 1) cantos que tratan de la batalla de Kósovo; 2) y 3) que tratan de acontecimientos que precedieron o siguieron a la batalla; 4) que se refieren únicamente a los personajes que participaron o que de un modo u otro estuvieron en conexión con el hecho histórico.
Mientras se multiplicaban estos cantos y nacían las variantes, el asunto propiamente histórico se iba complicando, adensando y transformando más cada vez debido a los elementos legendarios. Así, por ejemplo, la batalla, hecho histórico, en la poesía de los cantos se convierte en un conjunto de aventuras heroicas y dramáticas; finalmente se añadió y elaboró lentamente el episodio históricamente fantástico de la traición de Vuk, que acabó convirtiéndose en la causa de la derrota. La leyenda entró a formar parte, más tarde, de algunas obras literarias históricas de los siglos sucesivos, incluso del Reino de los eslavos del ragusano Mauro Orbini (siglo XVII). Obras literarias y cantos populares se influenciaron recíprocamente en el desarrollo de la leyenda a la que iban añadiéndose siempre nuevos episodios. Los cantos que se refieren a las acciones precedentes a la batalla se basan en la construcción del monasterio de Ravanica hecha por el rey Lazar, el sueño de la princesa Milica, la invitación de Brankovic al turco, la ultrajante carta de Murad a Lazar, el espionaje que Ivan Kosancic va a hacer en el ejército turco, la maldición de Lazar; la comunión del ejército serbio, la cena de la vigilia, la marcha hacia el campo de batalla. La batalla por sí misma, en los episodios históricos culminantes (como la muer-te de Murad), es objeto de pocos cantos. Los cantos tratan preferentemente elementos ya elaborados por la fantasía; los prodigiosos actos de valor de los guerreros serbios, el heroísmo y la muerte de Milos, la presunta traición de Vuk Brankovic, la muerte de Lazar. Los cantos que tratan de los acontecimientos que siguen a la batalla son artísticamente más trabajados.
Es grande la variedad de sus motivos: hay la llegada al campo de un guerrero retrasado, la retirada, la muerte de la madre de los Jugovié al saber la muerte de su marido Jug Bogdan y de sus nueve hijos, la llegada a Kósovo de la reina Milica, el hallazgo de la cabeza del príncipe Lazar. También los cantos que se refieren a los héroes que habían participado en la lucha y a los personajes históricos de aquella época, muy variados y ricos, ofrecen algunas producciones épico legendarias de alto valor literario. Muchos episodios de este ciclo, por su significado nacional y por su perfección formal, han suministrado material a los historiadores, a los literatos y a los escritores serbios, desde las crónicas del XVIII hasta los poetas modernos.
L. Salvini

