Comedia de Calderón de la Barca (1600-1681). He aquí su acción. Lisardo se hospeda en casa de Félix, que no ha querido que aquél conozca a su hermana Marcela; pero ésta se enamora del huésped y le cita, sin darse a conocer, en casa de Laura, prometida de Félix. Lisardo acude allí y tiene que esconderse porque llega Félix, quien al distinguir el bulto de un hombre recrimina a su novia, creyendo que es ella la que ha ocultado a alguien en su casa. Laura va luego a ver a Félix para disculparse y explicar lo sucedido, pero Marcela lo evita con una nueva treta para no ser descubierta. Más tarde, las dos damas convienen en que Laura irá a casa de Marcela para vigilar a Félix, de quien siente celos, y que Marcela irá a la de Laura para entrevistarse con Lisardo. Estando Marcela en casa de su amiga, llega el padre de ésta y Marcela huye acompañada por Félix, que cree que es su novia. Al fin todo se aclara, al confesar la astuta Marcela sus enredos. La comedia acaba con la boda de las dos parejas. Típico ejemplo del género de «capa y espada», su interés se centra en el hábil desarrollo de su complicada intriga, montada a base de una serie de confusiones, escondites, carreras y sorpresas, motivadas por unos amores contrariados por el padre o el hermano de la protagonista, celosos guardianes del honor de ésta. La matización psicológica de los personajes es también aquí prácticamente nula, pero el dinamismo, plenamente barroco, de la acción, y la estilizada belleza metafórica de ciertos momentos líricos prestan a la obra un innegable encanto.
J. García López

