Del tiempo y del río (Thomas Wolfe)

 

Del tiempo y del río, Thomas Wolfe

El novelista americano Wolfe nació el año 1900 en una ciudad pequeña de los estados del Sur: su padre descendía de colonos alemanes. Está obsesionado por describir el fenómeno «América» en todas sus dimensiones, todos sus estratos y matices en una gigantesca serie de grandes novelas, cuyo plan ya está establecido y de las que ya se han publicado dos. Hace dos años se publicó la primera novela «Look Homewar Ángel», ahora se publica en dos gruesos volúmenes la segunda que continúa la historia familiar de la primera.

 Se puede sucumbir al encanto de lo gigantesco del plan pues el encanto de la cantidad pertenece después de todo a América. Y Wolfe dedica a la gran empresa una furia de trabajo, un hambre voraz, una energía y un entusiasmo que pueden compararse con los de un Zola o un Balzac. Está fascinado por su tierra y su pueblo, su grandeza, su carácter salvaje, su riqueza, sus encantos, su Norte y su Sur, Este y Oeste, sus rudezas y sus delicadezas, sus ciudades gigantescas y sus viajes en tren de varios días, su gentío y sus reservas de soledad y mundo primitivo, por la fuerza de sus gentes y también por su soledad en el gigantesco país en el que todos ellos son aún jóvenes y con el que todavía no están completamente familiarizados, en el que una inquietud y un dinamismo violento los lleva de un lado a otro. Existen novelas más cultivadas y mejor hechas de América, pero no conozco a ningún autor que represente en su persona y en su voluntad hasta tal punto la diversidad y complejidad inquieta del americano. Y así es en todo caso fructífero y gratificante observar cómo este Gargantúa trata de reunir y estrujar en su gran puño los Estados y las regiones, los climas y las capas sociales, los ríos, los bosques, las llanuras, las montañas y las grandes ciudades de su país.

 La cuestión es saber si lo que surge es una obra de arte; aunque no lo sea no se le podrá negar el rigor. Confieso que me sentí muy fuertemente atraído por aquella primera novela de Wolfe, el «Ángel». Y no puedo ocultar que esta segunda novela le es igual en maestría y energía y amplitud, pero no en arte y no en sustancia auténtica, interior. En aquel «Ángel» el autor hablaba de su casa paterna y de su infancia, y aunque no lo hacía de una manera idílica, lo ayudaba la fuerza mágica de la infancia, la densidad y frescura de los recuerdos y sobre todo la limitación a un entorno más reducido. La ciudad en la que se ha crecido se conoce de una manera diferente y más profunda que cualquier otra, y la atmósfera de la patria y la familia se evoca con más facilidad que los espíritus de un ambiente nuevo. La segunda novela despliega una imponente serie de imágenes, presenta docenas de personas y familias y destinos, pero no poseen la magia de aquellas primeras imágenes, no sólo es todo más frío, es también menos denso y más forzado, y de los personajes de la nueva novela los más vitales y auténticos son aquellos que conocimos en «Angel», sobre todo los del padre y la madre. La nueva obra conduce al héroe Eugen Gant a la universidad del Norte como estudiante, luego como profesor y escritor incipiente: vive la gran ciudad, vive la grandeza de América (los grandes viajes en tren constituyen las partes más fuertes del libro), vive el mundo del intelectualismo y la amarga lucha de la su pervivencia, también la espiritual y moral. Además conoce muchas personas y situaciones, familias pobres y ricas, cultas y primitivas, se abre camino a través de un buen trozo de América y un buen trozo de siglo veinte. El resultado intelectual, creo, es más grande que el literario. Wolfe no alcanza la fuerza expresiva de la primera novela. Eso produce una cierta desilusión pues nosotros los lectores no esperamos de la gran obra de Wolfe una enciclopedia americana, sino una obra literaria. Pero no sabemos cómo se integrará más tarde esta novela en el conjunto total, es posible que lo que ahora nos deja insatisfechos demuestre tener entonces un sentido. Tomemos el libro no como continuación del «Ángel», sino simplemente como descripción de una vida americana de un joven estudiante y literato de los años veinte; así proporciona suficiente interés y atractivo.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Del tiempo y del río (Thomas Wolfe)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Del tiempo y del río (Thomas Wolfe)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El verano del pequeño San John (JOHN CROWLEY)

El verano del pequeño San John

El título (Engine Summer) es un juego de palabras con «Indian Sum-mer» y, por cierto, la cultura surgida después de la catástrofe que este libro describe tiene un vago parecido con la de los indios nor-teamericanos.  El narrador se llama Junco que Habla, y otros personajes llevan nombres como Pintada de Rojo y Siete Manos.  Todos viven juntos en una apacible comunidad consumidora de drogas, llamada Belaire Pequeña.  Francamente, los dos primeros capítulos son difíciles de seguir, pues el lector se pierde en un mar de nombres extraños y una topografía manifiestamente mal definida.  Pero vale la pena perseverar, pues pronto esta obra se convierte en una novela de ciencia ficción de excepcional sensibilidad y belleza.  Su autor, el norteamericano John Crowley (nacido en 1942), había publicado previamente dos novelas de cf – The Deep (1975) y Beasts (1976)-, y desde entonces se hizo famoso por su maravillosa novela fantástica: Pequeño, Grande (1981).

El libro es la autobiografía oral, o apología, de Junco que Ha-bla.  Estas gentes, que se llaman a sí mismas voceros de la verdad, son magníficas narradoras de cuentos.  Parece que fueron comple-tamente analfabetas, aunque muy civilizadas, y entre ellas goza de gran estima el comadreo.  Junco nos relata su infancia, haciendo muchas digresiones para recoger los cuentos folklóricos que han formado su visión del mundo.  A los individuos, muertos hace ya mucho tiempo, que han construido las vastas autopistas («»Y esto, ¿para qué sirve?», pregunta Junco cuando ve una carretera por pri-mera vez.  «Para matar gente», responde simplemente Siete Ma-nos»), los conoce como Ángeles; y a los héroes que han venido des-pués, los fundadores de la cultura, los llama Santos.  Junco tiene la esperanza de que un día también él sea recordado como Santo.

Se enamora de una chica frívola conocida como Una vez al día.  Otra tribu empieza a comerciar con los habitantes de Belaire Pequeña, y Una vez al día se va con ellos.  Varios años después, Junco decide buscarla.  La búsqueda es lenta y tortuosa.  Pasa muchos meses en compañía de un Santo que vive encaramado en un roble.  Este hombre puede leer («Tiempo, vida, libros», es una frase conmovedora que descifra en el título de un viejo tomo de siglos atrás), y le habla a Junco de la incomprensible sociedad de los viejos tiempos, anteriores a la Tormenta.  Junco medita sobre las maravillas del pasado:

Ah, qué populoso era el mundo en aquellos tiempos; lo imaginaba tanto más vivo que en estos períodos de calma en que nada cambia y el alumbramiento de una idea nueva puede arrastrarse durante muchas generaciones.  En aquellos tiempos las cosas se comenzaban y concluían en una sola vida, las grandes fuerzas se entrechocaban y eran devoradas por otras nuevas.  Era como una carrera monstruosa entre la destrucción y la perfección; tan pronto como una parte del mundo era conquistada, la Conquista se volvía contra los conquistadores, como la carretera que los mataba a miles; y del mismo modo, los sueños mecánicos que los ángeles llevaron a cabo con un trabajo y un ingenio inconcebibles, esos sueños que se propagaban por el aire como semillas volantes, durante todo el día, y que pasaban invisibles a través de las paredes y los muros de piedra, y los cuerpos de los propios ángeles cuando se sentaban a esperarlos, y que aparecían simultáneamente ante todos los ángeles para prevenirlos o instruirlos, un sueño soñado por todos para que todos pudieran actuar de común acuerdo… Y todo se precipitó cuando la Tempestad se hizo inminente.  La Tempestad era el fin de la carrera; las soluciones eran cada vez más extravagantes y más desesperadas, y los desastres más tre-mendos, y los ángeles soñaron entonces los sueños más descabella-dos, que viviríamos eternamente, o casi, que abandonaríamos la Tierra, esta Tierra estragada, y que flotaríamos en ciudades suspendidas entre la Tierra y la Luna para siempre…

Es una visión perturbadora de nuestro propio mundo; la apa-ci-ble, encantadora y otoñal narración de Crowley nos sorprende hasta el revelador final, cuando Junco encuentra de verdad a un «Ángel».  Dista mucho de ser un relato convencional de aventuras de cf.  Mejor será describirlo como un poesía en prosa.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El verano del pequeño San John (JOHN CROWLEY)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El verano del pequeño San John (JOHN CROWLEY)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Ay, Babilonia, de PAT FRANK

babiloEsta historia acerca del holocausto nuclear y sus consecuencias in­mediatas ha sido siempre bien acogida en los Estados Unidos, aun­que no parece haber impresionado demasiado en otros lugares del mundo. Quizá porque describe un cuadro muy norteamericano (y hoy pasado de moda) de la catástrofe nuclear. Es un drama nortea­mericano, un himno a la autosuficiencia y a las virtudes de la vida en una ciudad pequeña. En esta novela, la guerra atómica es libera­dora: lo convierte a uno en un hombre. Seguramente esta idea re­sulta repugnante a la mayor parte de los europeos de la dé-cada del ochenta, pero es un libro hábilmente escrito y curiosa-mente con­vincente.

El héroe, Randy Bragg, es un holgazán privilegiado que vive en una casa grande y vieja en Fort Repose, en la Florida central. El jar­dín de Bragg «reluce con flores de fuego y buganvillas, hibiscos, ca­melias y gardenias y parras». Una vecina, una solterona que trabaja en la central telefónica local, cree que es «un ermitaño, y un esnob, y un amante de los negros». Un día, Randy recibe un telegrama de su hermano, oficial de inteligencia del Comando Estratégico del Aire. El telegrama contiene la frase codificada «Ay, Babilonia», que significa que los soviéticos están a punto de lanzar un ataque nu­clear preventivo contra los Estados Unidos.

Randy pasa todo un día almacenando alimentos (y bebidas al­cohólicas), alertando a su novia y a un médico local, y preparán-dose para la llegada de una cuñada y dos sobrinos. Tras recoger a sus pa­rientes en un aeropuerto situado a unas cuantas horas de coche, cae en un sueño profundo, del que lo despiertan un zumbido distante y luces extrañas en el cielo. La guerra ha comenzado: Miami y otros objetivos de Florida ya han sido alcanzados. «Al mirar un resplan­dor en el sur, Randy fue testigo, desde una distancia de unos tres­cientos kilómetros, de la incineración de un millón de personas.» Otra bomba estalla a corta distancia y uno de los niños queda tem­poralmente ciego. Después, el caos.

El autor utiliza palabras severas sobre la ineficacia de los pre-pa­rativos para una guerra: «Este caos no es resultado de la inefica-cia de la Defensa Civil. Lo que ocurrió, simplemente, es que no había un sistema de defensa eficaz contra la guerra termonuclear. Jamás se había anunciado públicamente cuáles eran las zonas de evacua­ción para ciudades enteras, las zonas libres del «peligro de propa­gación»». Sin embargo, los habitantes de Fort Repose son afortuna­dos. Para ellos los principales problemas son los ataques al corazón, la carencia de refugios, la fuga de convictos, la falta de energía. La mayor parte de la radiación y sus graves consecuencias parecen pa­sarlos por alto.

Aquí comienza el idilio bucólico, y Randy se convierte en líder, tanto de los hombres como de las mujeres. Deja la bebida, y se recu­pera físicamente. Como dirigente de una pequeña comuni-dad des­pués de un desastre que ha acabado con el gobierno, la vida no es para él demasiado difícil. Al fin y al cabo los impuestos no son ya motivo de preocupación. Randy organiza eventualmente una tropa de vigilancia para mantener la ley y el orden en Fort Repose. A me­dida que pasan los meses, la vida se restablece alrededor de una tranquila rutina de trabajo y de diversiones sencillas: cazan y pes­can, cultivan cereales y naranjas, y buscan sal. Exactamente un año después del día de las Bombas, reciben noticias del mundo exte­rior: los Estados Unidos han ganado la guerra, pero eso ya no im­porta. Pat Frank (cuyo verdadero nombre es Harry Hart, nacido en 1907) narra todo esto con gran pericia. Su libro tiene un encanto pa­recido al de La Tierra permanece, de George Stewart, aunque sin el vuelo y la grandeza de esa obra.

Ay, Babilonia es una típica y agradable fantasía, propia de su época. Hoy sería imposible escribir una novela tan optimista sobre la guerra nuclear.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Ay, Babilonia, de PAT FRANK»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Ay, Babilonia, de PAT FRANK»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Cuna de gato, de KURT VONNEGUT

Es la novela del ice–nine, una sustancia cristalina, artificial, produ­cida para ayudar al ejército norteamericano a salir de las zonas pan­tanosas. El único problema del ice–nine es que una pequeña can­tidad del producto podría congelar para siempre toda el agua del mundo.

Es la historia del doctor Felix Hoenikker, «padre de la bomba atómica», inventor del ice–nine, excéntrico jefe de una extraña fami­lia. Hoenikker muere antes de que comience la acción de la novela, aunque es uno de los personajes más importantes del libro. Es el tí­pico hombre de ciencia amoral, totalmente desinteresado por los seres humanos, obsesionado con sus juegos intelectuales.

Es también la historia de Bokonon, cuyo nombre real es Lionel Boyd Johnson, un anciano negro de la India occidental que funda la primera religión calipso del mundo (él admite alegre-mente que es un conjunto de mentiras). «Vivid por el foma que os hace valien­tes, buenos, sanos y felices», dice Bokonon. Y define el foma como «mentiras inofensivas».

Es también la historia de la República de San Lorenzo, la patria caribeña del bokonismo, una isla paradisíaca increíblemente pobre donde el inútil hijo del doctor Hoenikker, Frank, llega a ser «minis­tro de Ciencia y Progreso». El narrador innominado –«llamadme Jonah»– viaja a San Lorenzo para entrevistar a Frank y a otra gente, y de la noche a la mañana se encuentra ejerciendo la presi­dencia de la isla.

Es la historia de Mona Aamons Monzano, la hija –mestiza y llamativamente hermosa– de un arquitecto finlandés que ha cons­truido el único hospital de San Lorenzo. Practica regularmente el bokomaru, el masaje mutuo de los pies que conduce a la fusión su­blime de las almas a través de las plantas de los pies. Mona convierte al narrador al bokonismo, la única religión que da sentido a un mundo loco, loco.

Es además la historia de muchas otras cosas, ya que Cuna de gato (Cat’s Cradle) es una de las novelas de Kurt Vonnegut más imagina­tivas y más deliciosamente complejas. Se burla de la ciencia, de la religión, del patriotismo, de todo, y termina de la única manera en que probablemente puede concluir, es decir, con el Fin del Mun­do. Accidentalmente cae al mar un poco de ice–nine, frente a San Lorenzo, y todo se congela, provocando tornados que asuelan el mundo. El narrador sobrevive durante seis meses, en los que se ocupa de escribir sus memorias. Al final, lo único que le queda por hacer es seguir el último consejo de Bokonon: escalar una montaña y acostarse con la historia de la estupidez humana por almohada, ponerse ice–nine en los labios, hacer una horrible mueca de dolor y mofarse de Tú–Sabes–Quién.

La irónica y, en última instancia, reconfortante marca de nihi­lismo de Vonnegut se hizo famosa con la publicación de su última novela, Matadero–5 (1969), aunque en ese libro no había nada que no hubiera dicho antes –con humor, astucia o patetis-mo– en Las sirenas de Titán y Cuna de gato, así como en la excelente novela Madre Noche (1961), que no pertenece a la cf. No creo que Vonnegut sea un sabio, pero no cabe duda de que es uno de los escritores más origi­nales de nuestro tiempo.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Cuna de gato, de KURT VONNEGUT»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Cuna de gato, de KURT VONNEGUT»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Tiempo desarticulado (PHILIP K. DICK)

Tiempo desarticuladoLlegamos ahora al tardío y gran Philip Kindred Dick (1928–1982), uno de los autores de culto en ciencia ficción. Aunque ninguno de sus libros haya sido un bestseller en la primera edición, ganó una ex­traordinaria lealtad y la protección de sus muchos admiradores, sobre todo en Europa, donde algunos lo consideraron el más im­portante autor norteamericano de cf. Pero le costó mucho tiempo alcanzar esa reputación. Sus primeras novelas, entre ellas Lotería solar (1955), El tiempo doblado (The World Jones Made, 1956) y Ojo en el cielo (1957), aparecieron por vez primera en ediciones de bolsillo y pasaron casi inadvertidas en la incontenible marea de las ediciones baratas. Tiempo desarticulado (Time Out of Joint) fue su primer libro encuadernado en tela.

El primer tercio de la novela casi no puede considerarse como ciencia ficción. Más bien parece una novela agradable e ingeniosa sobre la vida cotidiana en los Estados Unidos. Es la historia de Ra­gle Gumm, un cuarentón, que vive tranquilamente con su her­mana, su cuñado y el hijo de éstos, de diez años. El único detalle sig­nificativo es la manera en que Ragle se gana la vida. Se pasa cada día rellenando el formulario de un concurso organizado por un pe­riódico: «¿Dónde estará la próxima vez el hombrecillo verde?».Siempre gana. Ha ganado, indefectiblemente, durante tres años. Se ha convertido en una rutina aburrida, pero es un medio de vida re­gular y no se siente capaz de abandonarlo.

Gradual, peligrosamente, la familia comienza a perder el sen­tido de la realidad. Muchos de los incidentes son humorísticos. Por ejemplo, Ragle encuentra una revista estropeada que muestra la fo­tografía de «una adorable actriz rubia con aspecto de escandina­va … Sonreía de una manera asombrosamente dulce, sencilla, pe­ro sugestiva … La muchacha estaba inclinada hacia adelante ex­hibiendo unos pechos que desbordaban el escote. Parecían los pechos más suaves, más firmes y más naturales del mundo … No reconoció el nombre de la muchacha, pero pensó: He aquí la respuesta a nuestra necesidad de una madre, mira». Le muestra la foto a su cuñado, quien tampoco reconoce a la actriz. Se le dice al lector que se trata de una fotografía de Marilyn Monroe, pero en esta América de 1959, Marilyn no existe…

Luego Ragle capta misteriosos mensajes en el aparato de radio de cristal de su sobrino: al parecer provienen de una aeronave invi­sible, posiblemente de naves espaciales. Oye su propio nombre, Ra­gle Gumm, y tiene un fuerte sentimiento paranoico: «Soy un psicótico retardado. Alucinaciones … Infantil y lunático. ¿Qué estoy haciendo aquí sentado? … Imaginándome que soy el centro de un inmenso esfuerzo de millones de hombres y mujeres que involu­cran miles de millones de dólares y un trabajo infinito… un uni­verso que gira alrededor de mí». Lo irónico del caso es que la supo­sición de Ragle es correcta, que este mundo gira efectivamente alrededor de él. Vive en un medio artificial expresamente diseñado para mantenerlo controlado mientras lleva a cabo un trabajo de enorme importancia militar. En realidad, estamos en el año 1998, y él se encuentra en medio de una guerra de desgaste entre la dicta­dura del «Único Mundo Feliz» y los rebeldes en la Luna. La tarea de Ragle, encubierta por el concurso del hombrecillo verde, con­siste en predecir las características de los futuros misiles, ya que po­see un talento sobrenatural para adivinar dónde tendrán lugar los próximos ataques. A fin de evitar que cuestione el propósito de la guerra y se desanime, el gobierno lo ha empujado a una «psicosis regresiva», es decir, un retorno al mundo de la infancia, al paraíso de una pequeña ciudad artificial de 1959.

El verdadero problema al que se alude en Tiempo desarticu-lado es el funcionamiento del complejo militar–industrial de los Estados Unidos. En cierto modo, es una novela premonitoria, un libro so­bre el «frente interno» de la guerra de Vietnam, escrito con diez años de anticipación. Muchos de los detalles del futuro imagi-nado por Dick fueron más tarde reales, como, por ejemplo, los jóvenes punks con el pelo erizado y las mejillas tatuadas. En esta ficción, una tranquila escena suburbana se ve desgarrada por una pesadi­lla, una pesadilla que en 1959 podía haber parecido increí-ble, pero que hoy se nos impone como paradójicamente verdadera.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Tiempo desarticulado (PHILIP K. DICK)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Tiempo desarticulado (PHILIP K. DICK)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI