[System of Logic). Tratado del filósofo inglés John Stuart Mili (1806-1873), compuesto en 1843. Considerando que los prejuicios sociales y religiosos y las falsas opiniones no se pueden extirpar mientras se siga admitiendo el valor, para la conquista de la verdad, de los juicios «a priori» de la intuición inmediata, trató de convalidar el valor de la inducción científica. Para elevarse desde el análisis de los hechos, llevado a cabo mediante la observación y el experimento, a una ley general, Mili señala los cuatro conocidos cánones fundamentales de la concordancia, diferencia, residuos y variaciones concomitantes, y precisa la formulación de los métodos inductivos. Sin embargo, a diferencia de Hume, este paso de la experiencia de las relaciones entre fenómenos particulares a sus causas y a leyes generales, se basa para él en el postulado de que las leyes de la Naturaleza son constantes; causas semejantes, en condiciones semejantes, producen efectos semejantes. El principio de causalidad tiene para Mili un origen y un valor experimentales, no de necesidad del pensamiento, y está limitado al campo de la experiencia. El mismo principio de contradicción es para Mili un estado mental limitado a la experiencia y variable.
Incluso los principios matemáticos son para él de origen empírico; observa que si los axiomas geométricos tienen su comprobación en la experiencia, no hay motivo para negar que la experiencia también puede probarlos. La necesidad de los axiomas no tiene razón lógica, sino psicológica; la deducción que se basa sobre principios generales no tiene valor, ya que éstos no son, al fin y al cabo, más que una recapitulación de los datos de la experiencia a la que en último término nos remiten. En los razonamientos no se va de lo general a lo particular, sino de un particular grupo de particulares a otro. Hume había apelado a un hábito instintivo para fundamentar la creencia en la realidad del mundo exterior. Mili va más lejos y admite que, incluso cuando no tenemos sensaciones actuales, esperamos que se produzcan en circunstancias semejantes y de este modo nos formamos una idea abstracta de una «posibilidad permanente de sensaciones». La influencia del Sistema sobre el pensamiento inglés, tanto por su aspecto crítico como por su esfuerzo constructivo, fue enorme; y es notable que Mili se decidiera a escribirlo a fin de favorecer el progreso de la humanidad, que carecía, en el campo eticosocial, de la base de acuerdo, que las ciencias habían alcanzado en su campo.
G. Pioli

