La obra poética publicada por el escritor mexicano Luis G. Urbina (1867-1934) está contenida en las obras siguientes: Versos (1890), Ingenuas (1902), Puestas de sol (1910), Lámparas en agonía (1914), El glosario de la vida vulgar (1916), El corazón juglar (1920), Los últimos pájaros (1924) y El cancionero de la noche serena (1941). Por la tristeza de su canto, Urbina parece cerrar el Romanticismo mexicano; depura sus elementos poéticos y sólo admite la ternura y la sincera confesión del dolor. Mas por la serenidad y elegancia, por la sugestividad de su lengua je musical, entronca con el Modernismo. Por encima de influencias y contaminaciones destaca la unidad interior de su obra. Entre sus composiciones más conocidas recordemos «El poema del lago», «La balada de la vuelta del juglar», «En la orilla», «Matinal», «Metamorfosis», etc.
Si Gutiérrez Nájera, según la expresión de Justo Sierra, es la flor de otoño del romanticismo mexicano, Urbina prolonga ese florido otoño hasta el primer tercio de nuestro siglo. En el coro de los grandes poetas mejicanos muchos le daban, con generosa condescendencia, el último lugar: era el menos «moderno» de todos. Pero en la estima de la crítica, Urbina asciende sin cesar al puesto que le corresponde. (Castro Leal)

