Para El Piano, Claude Debussy

[Pour le piano]. Com­posición de Claude Debussy (1862-1918), constituida por tres piezas («Prélude», «Sarabande», «Toccata» para piano, escritas entre 1896 y 1901 y estrenadas en París en 1902.

Es la primera obra pianística impor­tante y perfectamente original de Debussy; con ella el compositor se empeña por pri­mera vez a fondo en el que había de ser su instrumento predilecto. Las dos piezas más típicamente pianísticas, el «Prélude» y la «Toccata», inician un género de escri­tura, para este instrumento, que reaparece­rá en la producción para piano del maestro. Es una escritura que se enlaza con la tra­dición de los siglos XVII y XVIII de los clavicembalistas franceses, de Scarlatti y de Bach.

Desde un punto de vista puramente gráfico, por lo tanto, estas páginas parecen reanudar un formulario predilecto de los maestros del clavicémbalo; límpidos y chis­peantes arpegios a menudo divididos entre las dos manos, trinos, entretejidos polifó­nicos gráciles y apenas apuntados; y todo el conjunto realizado por una técnica pia­nística muy brillante y vivaz.

Más allá de esta complacencia gráfica está la sustancia más íntima de la música, que ahora ya ofrece todos los caracteres del estilo de su autor, aunque no resalten aquéllas atmósferas so­noras, lánguidas y vaporosas que parecían más propiamente típicas de este músico. Aquí es todo un crepitar de sonidos claros y cristalinos, que constituye un aspecto del pianismo de Debussy, como más tarde será también representado por los «Jardins sous la pluie» (v. Estampas), por «Mouvement» (v. Imágenes), por «Les tierces altemées» (v. Preludios).

La «Sarabande», de elegan­cia grave y suntuosa, de solemne tristeza, separa con su movimiento lento, con la ri­queza de sus armonías, los dos tiempos ale­gres de la suite, el «Prélude» y la «Toccata». Esta gravedad noble y melancólica Volverá en páginas suyas posteriores.

A. Mantelli