[La Passion d’Arras]. Así designan los últimos historiadores del teatro francés a un importante «misterio» conservado sólo en un códice de la Biblioteca de Arras; aunque en realidad no se limita a la Pasión, sino que trata de toda la vida del Redentor, desde su nacimiento al Gólgota, y también de su Resurrección y Ascensión, de manera que sería más propio titularlo «Misterio de la Redención».
Probablemente fué compuesto por el sabio benedictino Eustache Marcadé, muerto en 1440, seguro autor de otro misterio contenido en el mismo manuscrito, La venganza de Jesucristo [La vengeance Jésus-Christ]. La Pasión de Arras inicia la serie de los grandes dramas escritos sobre este tema en el siglo XV francés; y quizás su mérito mayor estribe en haber preparado la materia de la que se sirvió poco más tarde el talento poético de Arnoul Gréban (v. Pasión de París y Pasión de Angers).
Además de basarse en los Evangelios canónicos y los más antiguos de los apócrifos, utiliza en gran número obras místicas y teológicas de los siglos XIII y XIV; su gusto, según las tendencias del tiempo, se dirige, de un lado, a la teología, erudición y edificación, y del otro a cierta complacencia hacia los rasgos realistas y los tonos violentamente patéticos o truculentos.
Complacencia que se manifiesta, no sólo en episodios ya graciosos, ya cómicos o grotescos, de fondo pastoril o popular, sino también en largas descripciones de atroces tormentos, en la representación del terrible dolor de María, con alarde de demonios y cuadros infernales.
La acción, más oratoria que dramática y más bien monótona en el estilo, se desarrolla en cuatro jornadas; la primera concluye con la discusión del pequeño Jesús en el templo, con los doctores, la segunda con el milagro de Lázaro; en las otras dos asistimos respecti-vamente al martirio y triunfo de Cristo.
El conjunto, con una fantasía que la literatura dramática posterior aprovechó ampliamente, queda encuadrado por primera vez en el llamado «proceso del Paraíso», alegoría derivada del versículo once del salmo ochenta y cuatro («misericordia et veritas obviaverunt sibi, justitia et pax osculatae sunt») y que había logrado un gran éxito y difusión en latín y en romance, en prosa y verso: Misericordia y Paz hablan en favor del hombre contra Justicia y Verdad, las cuales piden eterno castigo por el pecado original, con el resultado que en el cielo se decreta la redención por medio de la encarnación de Dios, que, haciéndose hombre, con su sufrimiento y su muerte redimirá la culpa de Adán, provocando de este modo la reconciliación de las cuatro Virtudes.
El drama de Mar- cadé fue publicado en 1891 (Le mystère de la Passion, texte du. manuscrit 697 de la Bibliothèque d’Arras, publié par J. M. Richard).
S. Pellegrini

