[Paracelsus]. Poema del inglés Robert Browning (1812-1889), publicado en 1835 y basado en la vida del filósofo, alquimista, astrólogo y mago suizo (1493- 1541) que se proclamó superior a Avicena y a Galeno y quemó públicamente y por desprecio sus obras.
En su poema dialogado Browning lo muestra como hombre que desde la infancia aspiró a descubrir el secreto del mundo, convencido de haber sido escogido para la conquista de dicho secreto.
Viaja en su busca por los países más extraños, aunque su amigo Festo lo quiere disuadir con su buen sentido, que contrasta con el idealismo y las aspiraciones espirituales del otro. Lo encontramos en Constantinopla, rico de muchas doctrinas y triste porque el secreto que busca se le escapa continuamente.
Encuentra al poeta Abril, quien sin conocer la búsqueda que es la finalidad de su vida le revela el error en que se debate, porque ha buscado el saber y no ha conocido, sino que ha excluido, el amor.
Paracelso va a Basilea, de donde es expulsado como charlatán; luego a Salzburgo, donde, antes de morir, proclama su fe y reconoce que ha fracasado en su empeño, porque no ha amado a la humanidad y no ha comprendido sus fatigas ni aspiraciones, nobles aunque no se vean coronadas por el éxito, pues «tienden hacia lo alto».
Pero muere convencido de haber obrado bien, aunque no. del todo, y también de que algún día su obra será comprendida. Poema juvenil, Paracelso es la prueba de una inteligencia rica en conocimientos y llena de recursos que en el Browning maduro se convertirán en verdadera poesía. Hay excesos de razonamiento y un predominio de filosofía que hacen fatigosa la lectura, aunque continuamente nutritiva.
Se asiste a una creación que tiene algo de alegre y es como una perpetua conquista de medios expresivos, debido a las dificultades que el poeta resuelve con una novedad original que recuerda la de sus obras más maduras. No faltan extravagancias y excesos juveniles y algo grave y retórico pesa sobre toda la construcción.
La figura del poeta Abril está retratada con evidentes rasgos autobiográficos, que son los acostumbrados en el poeta joven, lleno de entusiasmo y de amor por la humanidad.
A. Camerino

