Poema del famoso escritor español Luis de Góngora y Argote (1561-1627), en el que va desgranando, en lenguaje simbólico y culterano, algunos de los principales acontecimientos ocurridos durante la privanza del primer ministro y favorito de Felipe III, en el primer cuarto del siglo XVII. Véase, como muestra, la alusión al casamiento del duque con doña Catalina de la Cerda, hija de los duques de Medinaceli:
«No después muchos lazos tejió iguales/De Caliope el hijo intonso al bello/Garzon a gusto que a coyundas tales/Rindió no solo, mas expuso el cuello, /Abeja de los tres lilios reales, /Dándole Amor sus alas para ello/Dulce aquella libó, aquella divina/Del cielo flor, estrella de Medina».
Refiriéndose a Venecia, al aludir a la pretendida conjuración de 1618 escribe: « ¡Oh del mar reina tú, que eres esposa, /Cuyos abetos el león seguros/Conduce sacro, que te hace undosa/Cibeles, coronada de altos muros!/Alción de la paz ya religiosa, /Los reinos serenaste más impuros, / ¡Oh Venecia, ay de ti! Sagrada hay mano/ Te niega el cielo que desquicia a Jano».
J. Regla

