Ordenamiento y Constitución de las Milicias Italianas, O Sea Cómo Ordenar la Nación Armada, Carlo Pisacane

[Ordinamento e costituzione delle milizie italianeossia Come ordinare la nazione armata]. Ensayo político militar de Carlo Pisacane (1818- 1857), publicado en 1858.

Forma parte de los escritos compuestos por Pisacane durante su estancia en Génova entre 1850 y 1857; trata en él de los problemas de la organi­zación de la nación armada, en antítesis al sistema de los ejércitos permanentes, y refi­riéndose a las instituciones políticas que ambicionaba, como resulta especialmente del capítulo sobre la «Educación militar en el régimen social democrático».

Partiendo de la idea de que «En su avance es incierto y decae… cuando el lujo y la corrupción alejan a los ciudadanos de las armas, y la gue­rra se hace un oficio, la libertad queda des­truida; y a causa de la separación entre ciudadanos y guerreros, la tiranía se hace más dura». Pisacane estudia el ordenamien­to del ejército, insistiendo en algunos con­ceptos fundamentales: «la educación de los soldados, con la táctica moderna, resulta mucho más fácil que con la antigua», y por tanto «la gimnasia y las maniobras son to­das cosas muy útiles, no ya, como algunos creen, porque capacitan para matar a un mayor número de enemigos, sino porque dan confianza en las propias fuerzas…».

Acerca de la disciplina y el espíritu de cuerpo, dice que, en su exacto significado, consisten esencialmente en el “amor de patrias» y son sólo posibles cuando el ejército y la nación están animados por un solo espíritu; de otra forma el ejército puede llegar a ser el más fuerte apoyo de la tiranía. Excepcionalmente actuales parecen los pensamientos de Pisa­cane sobre la educación militar, basada en la máxima de que «la voluntad se deter­mina, las pasiones se suscitan, no ya con la disciplina o las vanas declamaciones… sino como efecto del orden social».

En el mismo ejército Pisacane considera muy importante la manera como se confieren los grados, para lo cual propugna un sistema colectivo; todos los militares de cierta graduación, des­pués de haber militado cierto tiempo jun­tos, eligen entre ellos a sus superiores in­mediatos; este sistema garantiza que la elec­ción recaiga sobre los más capacitados, por la competencia de los electores, su palpable interés en obtener los mejores resultados y su imposible venalidad, tanto más cuanto que los sueldos no aumentarían con los grados.

El último capítulo está dedicado a la justicia militar y a la conclusión: «garan­tizar la patria contra la opresión militar sin desarmarla», que es el fin del ordena­miento propuesto. Nacida de ideales políti­cos de libertad y hermandad, la obra es sobre todo un documento de la nobleza de un espíritu y un movimiento, sin carecer de intuiciones precisas y claras previsiones.

G. Bersellini