[L’ optimiste]. Comedia en cinco actos de Jean François Collin D’ Harleville (1755-1806), representada por vez primera en 1788.
El optimista es el señor de Plinville que ha concedido la mano de su hija Angélica al señor de Morinval, mientras que ella está enamorada de Belfort, el secretario de su padre. Entretanto, una carta notifica al señor de Plinville que ha perdido cien mil escudos que había» confiado a un amigo, y que éste perdió en la mesa de juego.
Morinval, que ha descubierto el secreto de los dos jóvenes enamorados, no sólo lleva su generosidad hasta el extremo de pedir la mano de Angélica para su rival, sino que incluso le ofrece a éste una parte de su fortuna. Sin embargo, la esposa de Plinville rechaza la oferta e incita a su marido a que venda sus tierras; para adquirirlas se presenta el padre de Belfort, que precisamente quiere comprar con los cien mil escudos que ganó en el juego al amigo de Plinville.
Al final todo se resuelve, pues el viejo Belfort solicita la mano de Angélica para su hijo y regala a los novios las tierras que había comprado. La comedia, extremadamente sencilla y lineal, es, junto con El viejo solterón (v.), una de las mejores de Harleville, y pretende reflejar esos momentos de la vida del hombre en los que, guiado por un ilusorio optimismo, tiene plena confianza y seguridad en sí y en los demás, y por ello supera los límites de la comedia de carácter para dirigirse, siguiendo las huellas de Goldoni, hacia los episodios del drama cotidiano.
G. Alloisio

